Buscar este blog

08 octubre 2011

Los sueños de la larva

El cuarto, quinto y sexto sueño son casi exactamente iguales pero con ligeras variaciones. Estoy de pie en el centro del patio de la secundaria. Atrás de mí hay una barda gris detrás de la cual está el edificio de los salones de primer grado. Hay un pasillo que recorre todos los salones para llegar al pasillo central de la escuela, más allá está la puerta de las oficinas de la directora y la subdirectora. En la oficina de la directora hay un niño que está siendo reprendido por haber causado algún desbarajuste en uno de los salones que están en el pasillo que da a la barda tras de la cual estoy yo, de pie, en medio del patio. Me sangra la nariz.

En el tercer sueño estoy en el mismo lugar pero estoy sentado contra la barda, en el cuarto sólo está la barda y una sensación de angustia.

Mientras estoy de pie, siento una fuerza superior que me jala de la cabeza y de los pies al mismo tiempo en direcciones contrarias y me mantiene así, de pie. Sé que alguien está vigilando mis movimientos. Lo siento tan vivamente como ahora, sólo que no veo a nadie, temo voltear y encontrar un rostro, una mirada inquisidora que me mantiene de pie a pesar de que los zapatos calan y los calcetines empiezan a picar por la humedad. Me duelen las rodillas. Un charquillo rojo se forma entre mis pies.


En el interior de la oficina de la directora un chico le dice a su madre que no lo vuelve a hacer y sale de ahí rumbo al salón cabizbajo y aliviado. Una mujer de traje sastre sale de la oficina de la subdirección y recorre el pasillo hasta llegar a la barda. Oigo sus pasos sin moverme, no volteo. Me llama de un grito. Acompaño a la mujer que no dice palabra pero se detiene en el salón en el que ha entrado el otro chico y que reconozco como mío. La mujer de la oficina de la subdirección pide algo a la maestra y ésta le entrega mi mochila. La mujer de tacones y traje sastre me acompaña a la puerta de salida y me dice que espere a mi madre. Ahí afuera son las once de la mañana. Dentro del salón el tiempo no existe. mi madre llegará a la una. Me llevo la mano a la nariz y lloro un poco.

En el tercer sueño lloro en la barda del patio y en el cuarto sólo hay una manchita de sangre en el zapato de un chico que respira aliviado en su pupitre mientras su madre hace una llamada a mi madre para avisarle que estoy expulsado. En el cuarto sueño una mariposa sobrevuela mi cabeza y me arranca una sonrisa, en el quinto es una avispa la que me hace levantarme de la barda y cortar el llanto. En el sexto una mosca revolotea sobre la sangre coagulada.(Exposición de una larva. Fragmento)

05 octubre 2011

Hace 35 años murieron cientos de poetas

El año en que nací, (1976), estuvo marcado por la muerte y el exilio de muchos poetas jóvenes en América Latina. En Chile y Argentina los desaparecidos se cuentan por miles y las dictaduras militares obligaron a desplazarse a mucha gente que tuvo que abandonar sus hogares, y en muchos casos sus países por la amenaza de muerte. Cientos de artistas, periodistas y activistas desaparecieron en esos años, que marcan la etapa más sombría en América Latina.

Olvidar los años setentas y el arribo de las dictaduras en Sudamérica supone una amnesia histórica que nos condena a una orfandad des-cerebrada y des-corazonada sin parangón, es decir, ingrata.

Hoy más que nunca es preciso recordar a algunos de los poetas muertos o exiliados durante las dictaduras de los años setentas, como ejercicio para la memoria (ese músculo que los medios masivos, los políticos y la educación pública, se han encargado de atrofiarnos).

Este no pretende ser un trabajo exahustivo, ni en la búsqueda de los poetas, ni en la calidad de los textos elegidos, simplemente es un ejercicio de memoria, en tiempos igual de sombríos para los mexicanos, donde se asesina impunemente a periodistas y a gente inocente y donde la violencia ha llevado a muchos al desplazamiento obligado.

Monterrey es la ciudad donde no se habla de lo que debe hablarse, apática por cierto y muchas veces sin memoria. Es por cierto una ciudad con ciudadanos amaestrados, como sus poetas, que callan o cuando hablan lo hacen sin molestar a nadie.

Los poetas que a continuación leeremos perdieron la vida o su seguridad cuando escribir era arriesgado. Eran otros tiempos, diría cualquiera, hace 35 años... Yo no estaría tan seguro.



Poetas argentinos:

Ignacio Jesús Luna Sánchez (desaparecido en julio de 1976)
Meditación


El parpadear de las luces zozobró
en el profundo mar de la noche.
La vida ya no existe, la esperanza
con su profano vuelo está en su nido,
cubierta por la frondosa selva
de los fracasos.

El metálico tañir de una gota
sobre el espejado lago de los sentimientos,
quiebra la frágil copa del silencio.
Inesperadamente, rompe a tocar
la sinfónica de los vientos,
y el grisáceo ballet de la tormenta,
torna brillante la opaca superficie
de la tierra.
Quizás después.......un nuevo día.



Dardo Sebastián Dorronzoro (secuestrado en junio de 1976)
Mientras me matan

Comenzaron a matarme de a uno hace muchos siglos,
Después de a setenta, después de a quinientos,
Hay que ver cómo me matan ahora de a miles en cada esquina,
En cada feriado,

Cómo fabrican sueldos y galones con los huesos que me quedan,
Cómo fabrican calabozos para poner algún rincón de mis pantalones,
Y cómo se turnan entre gordo y gordo para
Ver de qué ojo muero primero,

Pero resulta
Que cada vez soy más uno de los otros,
Uno de los que nacen y renacen,
Y vuelven a nacer entre los fuegos,

Que cada vez tengo más luz, más pájaros, más flores en la puntería,
Que cada vez me soporto más elegantemente entre los fierros y los veranos
Y hay veces que me pregunto –me digo para mi-
Si ellos no harían mejor en cambiar de uñas y de cuentas,
De andar de peldaño en peldaño hacia debajo de las luces,
O en comprarse una sangre nueva,
Una sangre más limpia para usar en feriados y domingos.


Luis Fabri (Secuestrado el 19 de abril de 1977)

Llamado de adentro, grito de charco,
Un montón de dolores ancestrales
Que te estallan más allá de la garganta.

Llamado de solo, grito de espanto
Un montón de antiguos rencores
Que te provocan más acá de la injusticia.

Llamado de buscar, grito de querer,
Un montón de manos que dibujan direcciones
Que te llevan más adentro de los todos.

Llamado de señal, grito de poder
Un montón de pechos que se juntan
Que te aprietan más o menos al centro del clamor

Llamado de lucha, grito de guerra,
Un montón de fusiles que se encrespan
Que te llevan de golpe a la revuelta.


Poetas chilenos exiliados o que escribieron desde el encierro

Aristóteles España
Apuntes

Me fotografían en un galpón
como a un objeto,
una, dos, tres veces,
de perfil, de frente,
confeccionan mi ficha con esmero:
“soltero, estudiante, 17 años,
peligroso para la Seguridad del Estado”.
Miran de reojo:

Quieren mis huellas dactilares.
Un sudor helado
Inunda mis mejillas.
No he comido.
Creo que hay una tormenta.
Me engrillan nuevamente.
Tengo náuseas.
Empiezo a ver que todo gira
A mil kilómetros por hora.
Se estrellan sus puños
en mis oídos.
Caigo.
Grito de dolor.
Voy a chocar con una montaña.
Pero no es una montaña.
Sino barro y puntapiés,
y un ruido intermitente
que se mete en mi cerebro
hasta la inconciencia.


Eduardo Llanos
Aviso Clasificado

Centro de inteligencia y prisión preventiva
en vías de expansión a todo el territorio
necesita contratar personal de apoyo
en jornadas nocturnas, diurnas o vespertinas.
Se exige dinamismo, reserva, sangre fría,
olfato, patriotismo, buen oído y buen ojo.
Deseable posesión de vehículo propio,
estudios de karate y buena puntería.
Se ofrece buen sueldo, comisiones y viáticos.
Labor no rutinaria –con viajes de confianza
dentro y fuera del país–. Carrera funcionaria.
Postular solamente los más interesados.
Enviar nombre completo, sin datos ni currículo:
de eso ya tenemos un registro exhaustivo.

Mauricio Redolés
Septiembre

Dejé el país a las cuatro de la tarde
en avión y con sol
todo estaba normal hasta lágrimas
y nieve en la cordillera
latigazos de sombra
se cernían sobre mi cabeza.
Dejé el país a las cuatro de la tarde
Solo
(pero iba con todos)

24 septiembre 2011

sobre la propia muerte

Quisiera tener palabras para describir mi muerte
Pero las ignoro
Como ignoro la hora exacta en que sucederá
Y el modo en el que sobrevendrá mi fin
Quizás esté llegando ahora
Y mis estertores sean estas palabras

He dejado de buscar la floritura de las cosas
Se acabaron para mí las técnicas poéticas y la profundidad del pensamiento
Mis palabras casi muertas ya, son superficiales
A nadie engaño
Estoy muriendo poco a poco

No me reconozco en lo que escribo por el simple hecho de que no controlo
el aliento que se me escapa por la boca
Ese resto de algo humano que habitó mi cuerpo

Hablo en pasado porque el futuro yo jamás conoceré
No amaneceré de nuevo entre tus piernas
Ni volveré a besar tus labios
No comeré más del mantra de los siglos
Ni escucharé sonidos bellos
Ya no te veré a los ojos nunca más, amanecer


Este dolor, mundo, se te escapa.
Y nada puedes hacer por retenerlo

Dejaré cosas inconclusas y antes de morir he de ser abandonado
Dejaré las calles, la ingenuidad y la torpeza
Dejaré a la risa y a todos mis amigos
Desapareceré esta tarde de un modo que no me ha sido dado conocer
Como desconozco el sentido de las cosas
Porque se ha perdido
Como yo me pierdo ahora

El hombre, como quiso escribir Kafka, es una cucaracha



La metamorfosis se ha llevado a cabo y el hombre se ha convertido en cucaracha.

Pero no todos fueron transformados. Sólo nosotros.
Por eso nos arrojan venenos como el desempleo y la pobreza.

La muerte a balas frías.

La tramposa idea de que el otro, el compañero, nos robará el trabajo para así poder odiarlo, como quieren ellos

Ellos quienes

Quienes te vigilan a pesar de que no te quieren ver

Te vigilan para que nunca te hagas notar. Ni alces la voz.

Somos sólo cucarachas, insectos venidos a menos.

El proceso de degradación ha sido largo, ha sido tedioso, ha sido.

Nuestros padres y nuestros abuelos, es posible que nuestros hermanos y aún nuestros vecinos hayan sido inoculados con el virus

Ya no hay lugar para la ternura.

Se abolió la idea de humanidad.

Nos disolveremos sin lugar a dudas

La razón dejará de existir

Las palabras ya no significarán

Pero aún hay tiempo antes del final

Antes de la catástrofe aun hay tiempo para que despiertes

convertido en cucaracha

A los escritores museificados

A ustedes, escritores museíficados, museo de sí mismos, repetidos y repetitivos, yo les doy mi más sentido pésame

No asisitiré a sus funerales

Miles de desplazados en las fronteras de las esperanzas vanas a quienes hemos olvidado
duermen entre la basura mientras los persiguen sus propias pesadillas

mientras una mano invisible del mercado nos transforma en invisibles

La precariedad y el hambre son nuestro pan de cada día

Simples mortales que han perdido la inocencia

aves que cruzan el cielo mientras despejamos las lagañas de los ojos y no podemos ver

niños que trabajan duro para que tú tengas algo de tecnología.

ancianos que son abandonados por sus hijos y pueblan nuestro mundo de indigentes.

hombres y mujeres que se aguantan las ganas de llorar en la oficina.

palabras que no dicen nada y significan “muere perro”

gente rodeada de pantallas y pantallas rodeadas de gente.

los que no conocen la felicidad o para quienes la felicidad consiste en tener dos horas libres para respirar.

consiste en llegar a casa y no tener ni un pan para comer

un poco de sexo gratuito en un cuartucho de dos por dos con alguien que te miente cuando dice que te ama.

Yo les digo esto a las patadas y los gritos

Porque lo mío son las patadas y los gritos

Todos aquello a quienes el dolor nunca abandona

Los que sólo son dueños de su propia muerte curativa

Por todos ellos beberé un trago de tequila a su salud, antes que la muerte me arrebate

Esta muerte que me ronda porque se ha instalado en la ciudad, en mis cuatro paredes, dentro de mi alma

A ustedes, escritores del museo de mierda, no les dedico ni un eructo.

11 septiembre 2011

Memoria de un conflicto




Publico la nota tal cual la escribió Gabriel contreras en Milenio, pero añado algunas notas, tratando de aclarar ciertos puntos.


Inconformidad por teatro La Bodega de Dionisos en el Barrio Antiguo

“No queremos teatro”: los vecinos
• 2009-04-01•Cultura.


“No queremos teatro”, eso es lo que gritábamos nosotros el miércoles en la noche. Pero ellos, desde adentro, nos contestaron “chiguen a su madre”1. . Es el relato textual de la señora Herlinda Machado, vecina del Barrio Antiguo y quejosa ante la apertura del teatro La Bodega de Dionisos.

Ella, junto con otros vecinos encabezados por Rogelio López Robles2 , fue y se quejó por escrito ante el alcalde de la ciudad, Adalberto Madero. Para reforzar su queja, Machado ha acudido al juez auxiliar y ha recogido varias firmas. “Los únicos que no han firmado son el pintor Carrizosa y un francés, pero ellos nunca están aquí”.

La señora Machado es clara en su postura: “No quiero que esté aquí ese teatro”.

Así es como nos asomamos a un conflicto que, desde el pasado miércoles, crece en el Barrio Antiguo y generó ya confrontaciones entre los vecinos y los propietarios de La Bodega de Dionisos3, escenario en el que se estrenó la obra Tengo a mi vieja encerrada en el armario, del dramaturgo Vidal Medina.

Rogelio López Robles, vecino de la sala en discusión, dice tener un pasado teatral, ya que asegura haber trabajado al lado de Carlos Baena y bajo la dirección de Rubén González Garza en un montaje coordinado por Javier Segura.

“Yo sé de cultura y de teatro, y eso que hacen ellos no es arte . Yo he trabajado con Blanca Martínez Bacca en el Teatro El Grillo. Conozco de teatro, y también bailé con el Ballet del Estado. Ese vocabulario que ellos tienen no es bueno”.
Según López Robles “el ruido es mucho. Entra hasta la cocina de mi casa. Y no nos vamos a ir de aquí por un teatro que hace ruido”.

Nerviosa, la señora Machado nos cuenta que, de establecerse este teatro, muchos autos se estacionarían en este barrio. Ella indica que la gente de La Bodega de Dionisos no le pidió permiso a ella y a los otros vecinos para establecer un teatro.
–¿Señora, cuando ponen cantinas aquí, le piden permiso a usted?
–No. Pues la mera verdad no, pero es que orita sólo me he enterado de las que están allá.

Ella dice estar muy nerviosa, asegura que le gusta la opera pero inexplicablemente no se acuerda cuál fue la última obra que vio. Herlinda Machado ha avanzado en el trámite de esta denuncia. Nos cuenta que Protección Civil ya reaccionó positivamente, y dice que Diana Luna ya turnó el tema a la Secretaria del Ayuntamiento.

“La queja de nosotros dice que nos dirigimos al presidente municipal para decirle que por qué no se nos enteró de que aquí habría un teatro” .

Eduarda García Romero y María Elena García Romero están presentes en el lugar. Ellas se quejan del ruido que produce el teatro en el barrio. “Se oía que sonaba muy fuerte la pared”, asienta una de ellas.

El miércoles tuvimos un evento que fue la inauguración del espacio, cuenta Vidal Medina, dramaturgo, director y actor. “Vinieron Luis Martin, Roberto Villarreal y cerca de 160 personas, pero tuvimos un boicot por parte de unos vecinos”. Total, se estrenó el espacio, y afuera hubo como ocho vecinos gritando.

Mónica Jasso, Yerika Zambrano y Vidal Medina integran el grupo teatral Peripateticos y están al frente del Teatro La Bodega de Dionisos cuyas actividades están suspendidas desde el pasado miércoles a causa de las protestas de los vecinos .
Monterrey/Gabriel Contreras


Notas.


1. Nosotros no contestamos sus agresiones y gritos nunca dijimos "Chingen a su madre". En realidad estaban interrumpiendo una función de teatro a puerta cerrada y ese momento coincidió con un texto que los tres actores gritan “pinches almorranas”. Por la situación que se vivía, pues había tensión, todo apuntó a que ese texto estaba dirigido a ellos. Y no era así, pero en cierto sientido y en ese momento, así lo parecía y así lo creímos todos.

2. En foto Herlinda Machado y Rogelio López Robles, colonos del lugar. Rogelio era directamente vecino del teatro. vivía al lado. Herlinda en contra esquina. Había vecinos a favor del teatro pero cuando les tocó votar lo hicieron en contra o se abstuvieron. Necesitábamos 13 firmas. Obtuvimos cuatro. Foto/Gabriel Contreras.

3. En fin, muchos puntos por discutir al respecto. Desvinculación. Definiciones de lo artístico. La obra tiene palabras fuertes, pero sólo son palabras. Definición de lo tolerable. Hubo errores de planeación, entre otras cosas. Nuestra vinculación con el medio fue desafortunada. A mi que queda como aprendizaje.

4. La Bodega de Dionisios no volvió a abrir oficialmente sus puertas. Después de un intento de hacerla funcionar de manera clandestina., cerró definitivamente. No se pensó en la posibilidad de establecerlo en otro lado. Quedó, eso sí, un sentimiento de frustración.

5. El cierre de la bodega evidenció que no estuvimos a la altura de lo que hacíamos, nosotros, ni los vecinos. No entramos al barrio de la mejor manera, avisando que pondríamos un teatro. ¿Por qué hacerlo?, tal vez ni se nos ocurrió.Pero es parte de un acto comunitario, o debería serlo. Esto lo se ahora. Si un teatro se instala en una comunidad, que sea parte de la comunidad, que lo puedan usar, además de una oferta cultural, en caso de que tal cosa exista. Yo hablaría, después de esta experiencia de la necesidad de generar cultura, no de imponerla, es decir generando primero intercambios, vínculos entre la gente.

05 septiembre 2011

La construcción del futuro


Caerá el edificio del error y de la arbitrariedad, tiene que caer,
ha caído ya tan pronto como te des cuenta de que vacila
Friederich Schiller


Hay una idea de “fin de la historia” rondando la conciencia colectiva. Hay quienes aseguran que estamos en la antesala de la tercera guerra mundial. Yo no esperaría que esta tercera guerra se parezca a sus antecesoras en cuestiones de horror y muerte. No. Esta guerra sería diferente y en todo caso ha empezado ya.

Los levantamientos civiles en Londres, Libia, Egipto, Grecia, Chile y España, son el resultado de políticas económicas que a pocos privilegian. Las políticas bélicas, como la de Felipe Calderón en México, responden más al miedo de las élites, que a su deseo de brindar seguridad a la gente; su proyecto de mundo se derrumba, sus intereses están en juego.

La clase política en el poder se ha aprovechado de su posición privilegiada para someterse y someter a toda la población a los designios de quienes se erigen como dueños del mundo.

Hablar de los logros de la población civil en términos de derechos humanos o laborales vendría siendo entonces una ilusión. No existen condiciones para que la democracia se instale, ni forma de que los derechos humanos sean respetados por la gente en el poder. Al contrario estaríamos viviendo el recrudecimiento de la violencia y el ascenso de nuevos totalitarismos en el mundo. La militarización de Monterrey sería una prueba.

Según esta idea pesimista o realista, asisitmos al desvanecimiento de la esperanza y contemplamos, fríos como piedras, la pérdida irreparable de toda idea de humanidad.
Este proceso de deshumanización es obviamente parte de un plan estratégico para acabar con el hombre. Suena a película de ciencia ficción, pero la idea del fin del mundo está ahí, en la cabeza de mucha gente.

La población ha sido deshumanizada y estamos viviendo las consecuencias de tales hechos.

Sólo eventos como la tragedia del Casino Royale en Monterrey parecen sacudirnos lo suficiente para que abramos los ojos ante nuestra realidad. Hablando con algunos amigos y compañeros editores, estuvimos de acuerdo que en Monterrey hay un antes y un después con la tragedia del Casino.

No sólo duele la muerte de 53 personas inocentes, sino que se pone en evidencia todo un sistema de privilegios y componendas, un sistema de ilegalidades e irregularidades bajo las que vivimos y no queremos ver, porque las solapamos.

La capital del norte vive una de sus épocas más críticas. La gran Sultana ha caído víctima de sus propios errores y de su gran poder económico. La ciudad que conocíamos ya no existe, y jamás volverá a ser lo que era antes. En estos momentos Monterrey es la ciudad más vigilada de México, pero aún así, no toda la gente se quiere sumar al cambio.

Cuando un empresario se pregunta: ¿Dónde estábamos nosotros cuando los jóvenes perdían oportunidades?, recibe críticas en facebook, porque hay personas que no creen que su pregunta sea legítima. Al parecer a buena parte de la población nos gustaría encontrar entre los empresarios regiomontanos a los verdaderos culpables de todo.
Pero cabría preguntarnos a nosotros mismos, ¿Dónde y en qué estábamos pensando cuando México se llenó de armas? ¿En dónde nos metimos mientras el odio entre nosotros aumentaba?

Puede sonar a lugar común, pero todos somos responsables por nuestra ciudad, somos los artífices de nuestra propia desgracia y escultores de nuestra miseria compartida.

El proceso de deshumanización nos ha pasado por encima, ha estado frente a nosotros, o detrás de nosotros, haciendo una sombra que ha crecido ya lo suficiente para cobijarnos, pero es una sombra letal, es la sombra de la muerte como espectáculo masivo, de la posibilidad de nuestra muerte prematura.

De nada sirve lamentarse por los errores del pasado. Hoy la realidad nos urge a actuar. Son necesarias más que nunca acciones ciudadanas. No sólo marchas y protestas, sino acciones concretas. La única manera para que la ciudad reviva, es no dejar de hacer las cosas y hacerlas ahora de mejor manera.

Hacen falta nuevas propuestas para cambiarle el rostro a la ciudad. Hace poco un poeta y buen amigo me presentó su nuevo proyecto editorial, una revista de literatura gráfica, que tal vez no vaya a cambiar la realidad que vivimos, pero puede ser un canal excelente para que muchos escritores pongan a remojar la pluma y nos cuenten las historias que nos hacen falta.

Monterrey necesita más ideas propositivas. Es necesario que hablemos de nuestra ciudad, de nuestra realidad, que establezcamos nuestra propia narrativa.

Hace días estaba pensando que siempre que leo una novela escrita por un mexicano esta se desarrolla invariablemente en el Distrito Federal, ponle el nombre que quieras: Fadanelli,Rodrigo Fresán o Roberto Bolaño (que no es mexicano pero escribió mucho desde aqui).

¿Qué pasa con los escritores regios? ¿Desde dónde y para quién escriben? Esta pregunta es un tanto chocante, porque los lectores son fantasías en la cabeza del escritor, sin embargo la hago porque a mí también me chocaría que me la hicieran.

Al empezar la redacción de este panfleto flacucho y miserable, pensé que tal vez mis palabras caigan en el vacío una vez más, pensé que no soy nadie para decirle a los demás, “haz esto o haz aquello”, luego me dije que no importaba, escribir implica también correr un riesgo, ese riesgo.

La crisis que vive Monterrey es también, y así podríamos verla, una de las mayores oportunidades que tenemos como población civil para empoderarnos.

"Empoderarse" es una palabra que me gusta y creo que es pertinente usar en este momento. El poder de cambiar las cosas nos pertenece si nos lo agenciamos. Y creo que ha llegado el momento en que los civiles debemos tomar el poder que hemos dejado en manos de la clase política.

Este empoderamiento no requiere de una lucha armada, no requiere una revolución, como las que ya se han vivido y sólo dejan una estela de muerte y dolor a su paso, luego quienes llegan al poder se conviertan en los próximos tiranos. No. El empoderamiento tendría que venir de convertirnos en ciudadanos responsables, que no sólo exijan de los gobernantes un sentido ético para trabajar en pos del bien común, sino sobre todo que trabajemos en conjunto para construir, con las ruinas de humanidad que somos, un nuevo proyecto de vida.

Es necesario abrir nuevamente los diálogos entre los diferentes estratos de la sociedad. Es urgente voltear hacia las colonias populares y hacer trabajo con los jóvenes. (Suena ingenuo. A estas alturas del partido cualquier propuesta sonará ingenua).

Tenemos que tomar las riendas de nuestro destino, cambiar la manera en que entendemos el mundo y a nosotros mismos. Ser profundamente autocríticos quizá nos ayude juzgarnos a nosotros mismos antes que al vecino.

Monterrey requiere un cambio de rumbo, y podemos llegar a ser una ciudad modelo, ejemplo para todo el mundo. Hay gente emprendedora (se que el término es burdo y común, pero así es), gente con gran talento en muchos campos, no sólo artístas, sino investigadores, académicos y líderes sociales.

¿Qué nos falta? ¿Qué le falta a la ciudad y sus ciudadanos? Yo pongo la palabra “Empoderarse”, es decir hacernos responsables por nuestra ciudad.

Corro el riesgo de ser criticado, ya que esto sólo son palabras, pero como dice Ranciére: Hemos oído a tantos oradores que hacían pasar sus palabras por algo más que palabras, que no es necesariamente escandaloso oír decir que las palabras sólo son palabras.

Nada nos va a ser dado en bandeja de plata. Madurar es otra palabra que me viene a la mente en este momento. Monterrey se merece dejar atrás la infancia y el provincialismo. Nada es eterno, ni siquiera la locura. Abogo por dejar atrás la cultura de la queja y empezar a proponer soluciones. Ahora caigo nuevamente en el vacío y hago un respetuoso silencio.

la foto la robé del blog: sergiozurita.com

22 agosto 2011

Manifiesto Infrarrealista / Por un arte de vitalidad sin límites


He estado subiendo algunas frases de éste manifiesto a mi muro de FB. Aqui lo pongo completo. Es el manifiesto escrito por José Vicente Anaya.


Belleza y arte
La belleza construida en el presente con justificaciones seniles ha nacido irremediablemente muerta, y se encuentra en un ambiente de farándula burguesa que la convierte en un objeto meramente suntuario.

Esa belleza se ha asfixiado entre sus numerosos adornos: extensas disertaciones sobre la pureza de las formas, teorías sobre el color o las palabras “buenas” y “malas” que nada tienen que ver con el ser humano, innumerable panegíricos para los artistas vacuos, ediciones de poesía limitada con la firma del autor en cada ejemplar, cultismo confuso con información tan libresca que las computadores se mueren de envidia.

Y con la muerte de esa señora, toda producción de seudoarte cómplice ha sido afectada. Nunca se habían dado tantos artistas y críticos cuya cobardía clama por el viejo tiempo del presente, y que se arrojan desesperadamente sobre la calavera de la belleza para darle algunos toques de maquillaje, cuya supuesta calidad es atestiguada por los tenebrosos cubículos de las academias, o le cuelgan algunos artefactos de la joyería Morlock...


Tomando en cuenta lo antes dicho, nosotros nos negamos seguir el juego institucional de la “CUL —¿cul no es un prefijo de origen francés?— TURA” que implica la teoría y práctica de los grupúsculos academicistas y sectas reduccionistas que bregan en el poder editorial y que con sus esquemas se vanaglorian de una absoluta corrección sobre lo que “la belleza debe ser”.

Y nosotros no decimos que “la belleza debe ser” sino que LA BELLEZA ES, EXISTE EN EL PRESENTE, está en la vida misma sin restricciones, sin esquemas apriorísticos, sin límites, y por todo esto, INDEPENDIENTE de las instituciones y fuera de los consejos vejestorios y epígonos anatematizantes.

Situación presente.
Esta es la gravedad de nuestro siglo: LA GENTE ESTÁ ENFERMA DE CORDURA Y SENSATEZ.
Todos los conformistas sufren de cordura y sensatez.
La cordura y la sensatez destruyen la imaginación del ser humano y lo reducen a un plano objetual en el que permanece cotidianamente reproduciendo una vida miserable; el individuo es aplastado por su propia impotencia y conformismo para hacer nada:

—los hambrientos dejan pasar el pan frente a sus narices;
—los artistas piensan que el arte se termina cuando los publican o exponen sus obras;
—los amantes se niegan a aventurarse buscando nuevas respuestas al amor;
—los “pensadores” se dedican todo el tiempo a buscar epítetos con los cuales denigrarar sus detractores;
—las corrientes políticas se consideran “Demiurgos” con sus teorías inmediatistas, apráxicas, ante la realidad social;
—y un millón-por-segundo de etcéteras más.

Nuestros contemporáneos en los tiempos que corren se tratan como seres cosificados. Los individuos se abandonan a una autocomplacencia pasiva buscando una tranquilidad que nunca existirá, siendo que el ser humano siempre será el producto de luchas internalizadas e históricas que engloban a toda la sociedad... La mayoría de la gente se refugia en la ideologización y se abandonan a quienes les quitan lo más preciado que tiene el individuo: SU HUMANIDAD... Sólo asumiéndose a sí mismos es que los individuos pueden romper en la práctica a todo sistema manipulador que trate de “regularles” la vida. Todo ser humano que se estime a sí mismo se opondrá a todo control externo, venga de donde venga: religión, “ciencia”, partido político, Estado, psiquiatría, psicología, psicoanálisis, etc.

Los individuos que reducen la vida a su propia simplicidad y pragmatismo no ven más allá de las paredes artificiales que ellos mismos han levantado, este es uno de los modos en que la imaginación creativa es asesinada, sin considerar que esa imaginación es otra prerrogativa de la humanidad de la persona. Por todo lo dicho, los artistas sin límites son necesarios en los tiempos de miseria como el presente.

DEBEMOS ROMPER TODOS NUESTROS NERVIOS porque ya están desgastados, totalmente inservibles, insensibles, y sólo nos mantienen en una situación degradante en la que todos nuestros actos pierden el sentido delo humano.

EL REINO DE LA FELICIDAD ESTÁ AQUÍ Y AHORA en todo individuo que realiza una praxis humana en la que se reconoce sujeto/objeto, masculino/femenino, negativo/positivo, bueno/malo; praxis en la que ama y lucha, donde crearse a sí mismo significa hacerse y deshacerse en una esencia vital...

Tenemos que actuar en todos los frentes posibles e imposibles de la vida humana. TODA REDENCIÓN ABSOLUTA E HIPOSTASIADA ES FALSA.

Infrarrealismo e infrarrealistas
El infrarrealismo es la espontánea e inesperada aparición de la clave determinante que asalta y destruye todas las reglas que constriñen y retrasan al ser humano y sus manifestaciones. Así, el infrarrealismo es la contingencia que lidia con los significados y cambios que nunca pueden ser previstos por el racionalismo ni siquiera con la ayuda de toneladas de equipos de precisión. El infrarrealismo está aquí, todo lo penetra y viaja en el vehículo de lo inmediato.


Para ser infrarrealista hay que vivir desde ahora en las galaxias de los hoyos negros lo que significa estar en la vida misma que se comporta y expresa como esas galaxias, donde lo extraordinario sucede cotidianamente, lo imposible es posible y los actos inciden en maravillas inesperadas. Esas galaxias son vistas por los ojos que captan los asombros, son tocadas por las manos que captan delicias y deleitan desplazándose por las texturas vivas de los cuerpos humanos; son vivibles por los movimientos que luchan por la libertad, son una danza en las estrellas; son percibidas por el coraje de vivir, cueste lo que cueste, cada instante auténticamente; se encuentran en todos los combates individuales y sociales que crean las metamorfosis de la vida humana; se oyen en todas las voces, músicas, gruñidos, canciones, sonidos que se configuran en los caminos de las almas anhelantes; son alucinadas en las mentes verdaderas que penetran lo impenetrable con el arte. Quienes las buscan, entran en esas galaxias; el nombre inmediato con el que son designadas no es importante, puesto que dichos nombres son sólo las múltiples formas de nombrar la HUMANIZACIÓN que hacen del individuo un ser completo.


—El infrarrealismo es la multitud de cuerdas que ayudaron a derribar estatuas de opresores como el zar Pedro o Stalin..


—El infrarrealismo es la pistola de Sergei Esenine cuyos disparos recitaron su poema para los Estados Unidos.

—El infrarrealismo es una mandarina cuya cáscara es pelada con los dientes mientras se sigue saboreando.

—Gerard de Nerval es infrarrealista caminando por las calles de París mientras jala con un cordón una langosta.

—Un acto infrarrealista es don Quijote de la Mancha derribando al farsante Caballero de los Espejos.

—El infrarrealismo canta y gruñe, tiene miedo y es valiente, ama y odia, atina y desatina, gana y pierde, se compone y se descompone, se aflige y se serena, ríe y llora, aprueba y desaprueba, pero siempre se conmueve con sus contradicciones, para bien o para mal.

—El infrarrealismo no tiene acciones en fábricas ni en instituciones bancarias y, por lo mismo, no se acongoja cuando los obreros hacen huelga o los bancos son asaltados.

—El infrarrealismo ama sin reservas y no cree en el matrimonio. Le gusta ser aventurero en todo y piensa que las cosas no están hechas sino haciéndose (incluso piensa que muchas cosas están malhechas).

—El infrarrealismo se burla de las alternativas capitalistas que siempre son: “¿coca-cola o pepsi-cola?”

—El infrarrealismo le saca la lengua a la etiqueta, se muere de risa en las conferencias de los letrados, respira al aire libre y no tiene mamá ni papá y es andrógino.

—El infrarrealismo piensa que el llamado “oficio de escritor” es una invención de los literatos que han querido vivir confortablemente del arte, lo que significa un indecoroso comercio de la vida.

—El infrarrealismo es epicúreo, sodomita, hereclitiano, hedonista, narcisista, kantiano, hegeliano, marxista, anarquista, metafísico, patafísico, utópico, existencialista; simultáneamente todo esto y nada a la vez; pero rechaza la reproducción de sectas de il corpore fascista.

—El infrarrealismo no es secta de ningún tipo, no distribuye membresías ni boletos y no elige a sus miembros por ningún mecanismo de mayorías ni de minorías porque para ser infrarrealista basta con ser infrarrealista.

—El grupo de los poetas infrarrealistas no tiene estatutos ni reglas de conducta, puesto que formamos un grupo nogrupo.

—Para el infrarrealismo más vale lamentar que prevenir.

EL INFRARREALISMO EXISTE Y NO EXISTE

José Vicente Anaya

19 agosto 2011

Las paradojas del arte político / Jaques Ranciére



En el teatro todo mundo se besa y todo mundo es adorable.
Salman Rushdie


Pasado el tiempo de la denuncia del paradigma modernista y del escepticismo dominante en cuanto a los poderes subversivos del arte, se ve nuevamente afirmada, aquí y allá, su vocación de responder a las formas de la dominación económica, estatal e ideológica. Pero también se ve esta vocación reafirmada adoptar formas divergentes, incluso contradictorias.

Algunos artistas transforman en estatuas monumentales los íconos mediáticos y publicitarios para hacernos tomar conciencia del poder de esos íconos sobre nuestra percepción, otros entierran silenciosamente monumentos invisibles dedicados a los horrores del siglo; los unos se atienen a mostrarnos los “sesgos” de la representación dominante de las identidades subalternas, otros nos proponen afinar nuestra mirada ante imágenes de personajes de identidad flotante o indescifrable; algunos artistas hacen las banderas y las máscaras de los manifestantes que se alzan contra el poder mundializado, otros se introducen, bajo identidades falsas, en las reuniones de los grandes de este mundo o en sus redes de información y de comunicación; algunos hacen de los museos la demostración de nuevas máquinas ecológicas, otros colocan en los suburbios en dificultades, pequeñas piedras o discretos signos de neón destinados a crear un medio ambiente nuevo, detonando nuevas relaciones sociales; uno traslada a los barrios desheredados las obras maestras de un museo, otros llenan las salas de los museos con deshechos que dejan sus visitantes; uno les paga a trabajadores inmigrantes para que demuestren, cavando sus propias tumbas, la violencia del sistema salarial, otra se hace cajera de supermercado para comprometer el arte en una práctica de restauración de los lazos sociales.

La voluntad de re-politizar el arte se manifiesta así en estrategias y prácticas muy diversas. Esta diversidad no traduce solamente la variedad de los medios escogidos para alcanzar el mismo fin. Testimonia además una incertidumbre más fundamental sobre el fin perseguido y sobre la configuración misma del terreno, sobre lo que la política es y sobre lo que hace el arte.

Sin embargo estas prácticas divergentes tienen un punto en común: dan generalmente por sentado un cierto modelo de eficacia: se supone que el arte es político porque muestra los estigmas de la dominación, o bien porque pone en ridículo los íconos reinantes, o incluso porque sale de los lugares que le son propios para transformarse en práctica social.

En el término de todo un siglo de supuesta crítica de la tradición mimética, es preciso constatar que esa tradición continúa siendo dominante hasta en las formas que se pretenden artística y políticamente subversivas.

Se supone que el arte nos mueve a la indignación al mostrarnos cosas indignantes, que nos moviliza por el hecho por el hecho de moverse fuera del museo y que nos transforma en opositores al sistema dominante al negarse a sí misma como elemento de ese sistema.

La “política del arte” se ve marcada así por una extraña esquizofrenia. Artistas y críticos nos invitan a situar el pensamiento y las prácticas del arte en un contexto siempre nuevo. De buena gana nos dicen que las estrategias artísticas han de ser enteramente re-pensadas en el contexto del capitalismo tardío, de la globalización, del trabajo post-fordista, de la comunicación informática o de la imagen digital. Pero continúan validando masivamente modelos de eficacia del arte que han sido estremecidos tal vez un siglo o dos antes de todas estas novedades.

(…) En la Europa del siglo XVIII se suponía que la escena teatral clásica era un espejo de aumento en el que los espectadores eran invitados a ver, bajo las formas de la ficción, los comportamientos de los hombres, sus vicios, sus virtudes. El teatro proponía lógicas de situaciones a reconocer para orientarse en el mundo y modelos de pensamiento y de acción a imitar o a evitar. El Tartufo de Molieré enseña a reconocer y odiar a los hipócritas, el Mahoma de Voltaire o Nathan el Sabio de Gotthold Lessing, a evitar el fanatismo y amar la tolerancia.

Esta vocación edificante está aparentemente lejos de nuestras maneras de pensar y de sentir. Y sin embargo la lógica causal que la subtiende sigue siéndonos muy próxima. De acuerdo con ésta lógica, lo que vemos, sobre un escenario del teatro, pero también en una exposición fotográfica o en una instalación son los signos sensibles de un cierto estado dispuestos por la voluntad de un autor.

Reconocer esos signos es involucrarse en una cierta lectura de nuestro mundo. Y esta lectura engendra un sentimiento de proximidad o de distancia que nos empuja a intervenir en la situación así significada, de la manera anhelada por el autor. Llamemos a esto el modelo pedagógico de la eficacia del arte. Por lo demás éste modelo fue cuestionado ya en la década de 1760: (Carta sobre los espectáculos, de Rousseau). La denuncia que se halla en el corazón de ese texto: la de la pretendida lección de moral de El misántropo, de Moliere. Más allá del proceso a las intenciones de un autor, su crítica indicaba algo más fundamental: la ruptura de la línea recta supuesta por el modelo representativo entre la performance de los cuerpos teatrales, su sentido y su efecto.

(…) El problema reside en la fórmula misma, en el presupuesto de un continuum sensible entre la producción de las imágenes, gestos o palabras y la percepción de una situación que involucra los pensamientos, sentimientos y acciones de los espectadores. No es de asombrarse que el teatro haya sido el primero en ver en crisis, hace más de dos siglos, a un modelo en el que todavía muchos plásticos creen o fingen creer: es que se trata del lugar en el que se exponen al desnudo los presupuestos y las contradicciones que orientan una cierta idea de la eficacia del arte.

¿Cómo podría desenmascarar el teatro a los hipócritas si la ley que le rige es la que gobierna el comportamiento de los hipócritas: la puesta en escena, a través de cuerpos vivientes, de los signos de pensamientos y sentimientos que no son los suyos?

(Fragmento)

El espectador emancipado, Bordes Mantantial, ed. 2010.

10 agosto 2011

Ni el último, ni el primero


No soy el impactante Aníbal, ni el prominente Esteban.
No engarzo las joyas con tanta exactitud como Palermo,
ni se enjugar tus lágrimas con margaritas.

No tengo la destreza de Animandro, ni la fuerza de Averroes.
No llego a esteta o comediante, ni me se decir hombre de letras.
Más estoy enamorado, y eso, debería ser suficiente.

24 junio 2011

Louise Bourgeois / Sagrada y fatal


Hace pocos días asistí a la exposición: Louise Bourgeois: El retorno de lo reprimido, en la fundación Proa, un museo que queda a 10 cuadras de donde me hospedo, muy cerca de Caminito, en La Boca. Ahí me enfrenté por vez primera con su obra. Confieso que algunas de sus piezas me han impresionado más que otras, pero ante ninguna he sido indiferente. No hay impunidad en ninguna de ellas. Todas dicen algo, expresan algo que raya con el misterio, lo terrible y lo maravilloso. He tenido esa extraña sensación de querer asirlas, de apropiármelas. Un segundo encuentro afortunado fue un libro de textos y entrevistas a Louise que me prestó una amiga y del cual extraigo algunos textos para compartirlos con quienes lean esto:

Las palabras de un artista deben siempre tomarse con precaución. Suele ocurrir que la obra terminada es ajena, y a veces está reñida con lo que el artista sentía o deseaba expresar cuando la comenzó. en el mejor de los casos el artista hace lo que puede en lugar de hacer lo que quiere.

Cada vez que se me pregunta sobre mi obra me deseco. El cómo se hizo carece obviamente de importancia o relieve.

Algunos estamos tan obsesionados con el pasado que morimos sepultados por èl. Ésta es la actitud del poeta que nunca encuentra el paraíso perdido y también es la del artista que trabaja por motivos que nadie es capaz de comprender. Puede ser que lo que ambos intentan sea reconstruir algún elemento del pasado para así exorcizarlo, razón por la cual el pasado tiene para muchas personas un enorme poder y belleza.

Yo no sueño. podría decirse que trabajo bajo un hechizo, una especie de sortilegio que en verdad valoro.

El arte es un privilegio y una bendición, un alivio. El privilegio significa sentirse favorecido, que lo que uno hace no es del todo debido a uno mismo, a una situación que uno mismo haya producido, sino que se trata de un favor que le han hecho.

Nacer artista es tanto un privilegio como una maldición, pero ¿es algo que pueda enseñarse? No es posible convertirse en artista, sólo se puede aceptar o rechazar el don que le ha sido otorgado. No está en mi poder, ni tampoco es responsabilidad mía, ni tengo deseo alguno de intentar lograr el objetivo, imposible, de enseñar a alguien a convertirse en un artista.

Los artistas, si fueran médico (terapeutas) podrían ser profesores de inmensurable valor gracias a su perspicacia y acceso a los secretos del inconsciente, su capacidad de comprensión y su tolerancia hacia los trastornados.

Debemos dejar de correr y ocupar nuestro lugar... Situarnos unos frente a otros y mirarnos. Es decir, enfrentarnos a lo limitados e intrascendentes que en el fondo somos. Cada uno de nosotros debe experimentar este proceso frente a otra persona. En este punto podremos decir que hemos crecido.

Bretón y Duchamp me ponían violenta. Estuvieron demasiado cerca de mí y yo me opuse violentamente a ellos, a su intento de pontificar.

Los existencialistas desaparecieron cuando aparecieron los estructuralistas, con Lacan a la cabeza. los estructuralistas estaban interesados en el lenguaje, la gramática, las palabras; mientras que Sartre y los existencialistas enfocaron su atención en la experiencia. Como es obvio, yo estoy de parte de los existencialistas. Con las palabras uno puede decirlo todo. Puedes mentir sin parar, pero en cambio, al re-crear la experiencia no es posible que mintamos.
Como decía La Rochefoucauld: "¿Por qué habla tanto? ¿Qué es lo que tiene que ocultar? A menudo el propósito de las palabras es el de ocultar. Sin embargo, yo quiero disponer de una evocación completa y un control total del pasado. Por ello, ¿qué sentido tendría mentir?

Extractos del libro: Destrucción del padre / Reconstrucción del padre. Louise Bourgeois. Ed. Sìntesis, 2002.

11 junio 2011

¿Eficacia ética o estética? / Jacques Ranciére


Por Vidal Medina

¿Qué debe perseguir un artista? ¿Debe el arte proseguir por el camino de la archi-ética, al estilo Artaud, que veía en la representación el verdadero germen del mal, o debe en cambio, como hacen muchos artistas contemporáneos, mostrar el mundo descarnado, hacer u operar una transferencia, al estilo de las instalaciones o las performances más políticas del presente siglo? Es decir, ¿debe el arte seguir operando bajo la premisa de una pedagogía: enseñar, transferir lo que el autor quiere decir a una audiencia anónima? ¿Hasta dónde el arte y sus imágenes son tolerables, o más bien en qué consiste la eficacia del arte hoy en día?

Jaques Ranciére nos coloca en medio de la paradoja:

Una fotografía tomada por el fotógrafo sudafricano Kevin Carter. La foto muestra a una niñita hambrienta que se arrastra por el suelo al borde del agotamiento, mientras que un buitre permanece detrás de ella, esperando a su presa. El destino de la imagen y del fotógrafo ilustran la ambigüedad del régimen dominante de la información. La foto le valió el premio pulitzer a aquel que había ido al desierto sudanés y había traído consigo una imagen tan sobrecogedora, tan capaz de romper el muro de indiferencia que separa al espectador occidental de esas hambrunas lejanas. También le valió una campaña de indignación: ¿no era el acto de un buitre humano, en lugar de auxiliar a la niña, haber esperado el momento de hacer la fotografía más espectacular? Incapaz de soportar esa campaña, Kevin Carter se suicidó. (Fragmento. La imagen intolerable, Jacques Ranciére, El espectador emancipado, 2010 ed.Manantial, Buenos Aires.)

08 junio 2011

Tango



De Vidal Medina


Yo no tengo nada y lo tengo todo
Hoy estoy aquí, me sentí muy solo

Estoy solo y estoy lejos
pero no estoy solo

estoy al sur aunque dicen que esto no es el sur
que hay sur más allá
que el verdadero sur está en el sur
Yo vengo del norte
aunque dicen que el verdadero norte está allá
al norte

Que estamos situados
los del pretendido sur y los del pretendido norte
justo a la mitad
en medio del mundo
Y que nuestra mirada
egocéntrica limitada
una mirada acostumbrada a las fronteras
no sabe mirar sino lo que mira
no sabe observar las micro-distancias
que lo que separan en verdad lo juntan

Entonces el sur no es el sur y el norte no es el norte
sino una ilusión de la mirada
limitada sobre nuestro espacio
pues somos lo mismo aunque nunca iguales

Yo no tengo nada y lo tengo todo
Me asalta el asombro de la felicidad
y corroboro la tristeza como un bien común
que nos pertenece a todos

Yo no tengo nada entre mis manos
estoy ausente hermanos
estoy presente amigos
y su algarabía que no me pertenece
me contagia
se me pega en la camisa
sin ser mía

Las cosas materiales ya no significan
la inmaterialidad me habita
aquello que he dejado está presente

Por eso digo que no tengo nada y lo tengo todo
Por eso estoy feliz y por eso lloro

29 mayo 2011

2 mil horas



Por Vidal Medina

Presentado como trabajo de egreso de alumnos de la carrera de actuación del Instituto Universitario Nacional de Arte( IUNA), antes Conservatorio Nacional de Arte, y bajo la dirección de Ana Alvarado, una de las integrantes del reconocido grupo “El periférico de objetos”, Dos mil horas es un espectáculo que se presenta todos los viernes en un espacio alternativo dentro de las instalaciones del IUNA, en la calle de Venezuela.

Los participantes, todos cantantes y bailarines con grandes aspiraciones para entrar en el mundo de la fama y la fortuna al estilo Hollywood, serán puestos a prueba. No sólo deben demostrar su talento y ganas de triunfar, sino sobre todo su resistencia física, ya que sólo la pareja que logre bailar por dos mil horas ininterrumpidas serán los ganadores del concurso.

Una actriz estilo Elizabeth Taylor, un bailarín, una mujer embarazada, un director de cine y otros personajes un tanto miserables, un tanto perdedores, son los grandes protagonistas de la noche.

El concurso tiene a su animador que le habla al público, muy al estilo de las carpas europeas del siglo pasado, y que invitará a cada uno de los concursantes a mostrar su talento y contar sus más profundos sueños para conmover al público y ganarse sus aplausos, como en un reality show.

La obra se desarrolla entre números de baile, cambios de vestuario y descansos de cinco minutos. En estas pausas se nos irá revelando el mundo de la competencia, las rencillas entre parejas, las diferencias y sobre todo la feroz envidia que rodea el concurso. Todos quieren ganar a costa de cualquier cosa, llevarse a casa mil dólares con los cuales abandonaran esta ciudad y resolverán todos sus problemas, algunos querrán cruzar el océano para llegar a Italia…

Los actores del IUNA, que suman 13 en escena, hacen un despliegue impresionante de talento, no sólo en materia dramática, ya que dan vida a personajes complejos, sino que además cantan y bailan de manera excelente, dando cuenta de una formación envidiable que los respalda.

Quizá un punto débil en algunos momentos es que algunos actores están un poco pasados en dramatismo, con lo cual algunas partes parecen un poco sobre-actuadas, pero eso no afecta el conjunto de la obra.

La dirección y dramaturgia de Ana Alvarado, se ha centrado en la construcción de personajes con hondura y una dramaturgia escénica desde las acciones simultáneas, ya que bajo las acciones principales se desarrollan otras pequeñas acciones: robos, conflictos, romances apasionados, que todo el tiempo invitan a los espectadores a ver más allá de lo que sucede.

Teñida de nostalgia de mediados del siglo XX, de referencias al cine italiano, de swing, de tango, dos mil horas es un espectáculo para todo público, que invita a verlo y a disfrutar, pero sobre todo que nos muestra la difícil vida de los artistas que deben pasar todo tipo de penurias y obstáculos para ser merecedores a un pedazo de fortuna, para acceder a algunos segundos de fama.

Barrio La Boca, Buenos Aires, Argentina, 29 de mayo 2011

06 mayo 2011

El artista siempre es un intelectual / Jorge Dubatti


“La poesía entendida como una manera de organizar la realidad, no de representarla”. De acuerdo con este texto de Alberto Girri (Envíos, 1967, incluido en su Poesía completa, 1977, tomo I), la poíesis organiza el mundo. Nada menos.

El teatro está lejos de ser, entonces, mero “museo de la representación” o “mercantilización de la nostalgia” o “reservorio de un legado pasado” (Ponnuswami, 2002 : 603-607). Posee una vitalidad renovada, resignificada. No se vincula sólo al pasado: por el contrario, algunas obras parecen acontecer en el futuro, como teatro-oráculo, teatro-esfinge que habla de lo porvenir y fascina como paradójica presencia del futuro en el presente.

El teatro sabe: tiene saberes específicos -técnicos, metafóricos, metafísicos, terapéuticos, sociales, políticos-, sólo accesibles en términos teatrales. Saberes necesarios. Verdades “subjetivas” para la existencia. Los artistas teatrales poseen un pensamiento específico sobre esos saberes, hasta hoy desatendido. Nadie considera a los teatristas intelectuales. Sin embargo, hay muchos intelectuales que no son artistas, pero no hay artista que no sea intelectual. Los teatristas son intelectuales, porque el artista es un intelectual específico. A la vez semejante y diferente del resto de los intelectuales. El artista piensa todo el tiempo. El artista piensa a través de los mundos poéticos. Por eso Umberto Eco dice que toda creación artística opera como una metáfora epistemológica: la metáfora piensa. El artista piensa los mundos poéticos. Auto-analiza los objetos que produce –mientras los produce o luego de producirlos-, así como las prácticas, sus fundamentos, su política. Descubre así iluminaciones profanas (de acuerdo al sentido que Walter Benjamín otorga a esta expresión), un tipo de saber que sólo es perceptible bajo la condensación formal y semántica de la imagen poética, y cuya condición de existencia y acceso es sólo a través de lo artístico. El artista piensa para crear los mundos poéticos. Piensa antes de crear, teoriza, investiga, reflexiona antes e independientemente de la creación.

Cómo explicar, de lo contrario, el auge del arte conceptual en las últimas décadas. El artista piensa más allá de los mundos poéticos. El artista es también hombre cívico, y como tal, realiza paralelamente actividad política, a veces militancia. Relación entre actividad artística y actividad cívica: superposición o fusión, disyunción u oposición o alteridad, yuxtaposición, multiplicación, superación crítica. Pensar la vida cívica desde el arte y el arte desde la vida cívica.

El artista como intelectual político dentro de la esfera del arte y dentro de la esfera cívica. El intelectual, dice E. Said, es quien le dice la verdad al poder. La verdad del arte y la verdad cívica. De todas sus formas de ejercer el pensamiento, el artista genera discursos: expositivo, analítico, argumentativo, narrativo, descriptivo y directivo. Casos: El teatro y su doble (Artaud), El espacio vacío(Brook), Hacia un teatro pobre (Grotowski), Teatro del oprimido y otras poéticas políticas (Boal),Micropolítica de la resistencia (Pavlovsky), Cancha con niebla (Bartís), Escritos (Kartun), Procedimientos(Spregelburd), Juego y compromiso (Daulte), Automandamientos, Las máquinas poéticas (Veronese). Del aforismo al tratado, de la nota breve al ensayo extenso.

Pero si el artista no escribe, también piensa: habla, o sólo rumia. Intelectual silencioso, de palabra interna. Negar al artista como intelectual es no sólo desconocer la historia, es asumir la operación ideológica de la dictadura y también del neoliberalismo:vaciar el arte de sus políticas. Aceptar que el teatrista es un intelectual implica concebir el teatro como cantera de pensamiento y experiencia, como campo de subjetividad habitable e indagable en sus afirmaciones.

23 abril 2011

La revisión de las vanguardias / Eduardo Subirats




A la hora de contemplar el arte moderno, es necesario poner de manifiesto una reflexión sobre las condiciones históricas de nuestro presente crítico y exponer subsiguientemente la perspectiva que este presente arroja sobre el pasado. La reconstrucción crítica de una obra de arte, una composición musical o un texto parte necesariamente de la restauración sistémica de sus relatos y meta-relatos, de sus textos e intertextualidades, pero al mismo tiempo debe ser capaz de reconstruir las perspectivas y contextos desde la que esta restauración estructural se lleva a cabo.

En otras palabras. No podemos reconstruir objetivamente movimientos y corrientes del pasado como si sus categorías siguiesen teniendo una validez eterna, como si existieran en un presente indefinido. En el caso específico del surrealismo, como en el caso de las llamadas vanguardias artísticas del siglo XX, en general, nuestra posición histórica nos obliga a comprender su triunfo en la medida en que su pensamiento artístico, o parte del mismo, se ha convertido en pensamiento dominante, y su fracaso, en la medida en que el cumplimiento de sus utopías está acompañado hoy de los signos de una generalizada infelicidad. Ello nos obliga a una posición intelectual no sólo reconstructiva e historiográfica, sino también crítica y reformadora.

Fragmento de la conferencia: Surrealidad surreal -El reino de la belleza- FCE, 2003


Foto del cuadro: Georg Grosz, suicide, 1916.

20 abril 2011

La rebelión de las palomas



Por Vidal Medina

Un día las palomas se cansaron de ser el alimento preferido de los gatos. Y no sólo de los gatos. Algunas aves como los pollos protestaron por ser el alimento favorito de los hombres y criticaron a las marcas comerciales de pollo frito que se enriquecen con su sangre. Aprovechando la coyuntura los huevos de gallina también quisieron protestar, sobre todo porque no se los deja madurar, pero no pudieron hablar, así que fueron las propias gallinas las que hablaron en su nombre.

Las palomas estaban hartas, así lo dijeron: ¡Estamos hasta la madre!... de ser constantemente el alimento de los gatos; los humanos nos tiran mendrugos de pan que suelen ser trampas para que los gatos, mientras estamos comiendo, puedan cazarnos. Somos palomas y no tenemos más armas que las alas, lo cual algunas veces nos permite huir de los depredadores, por eso vivimos en los cables de alta tensión o en los recovecos de las iglesias. Entiendan que no tenemos casa, la ciudad es nuestra casa y los gatos que son más agiles que nosotros, pero sobre todo mucho más crueles, nos han agarrado para su diversión aprovechando el ejemplo humano, que ha incluido aves procesadas en su dieta. Esa cultura de la muerte, aceptar que nos maten y matarnos como costumbre: nos rebelamos contra eso.

Creer que las aves somos inferiores o no importamos, humillarnos, cazarnos vilmente, usarnos para enriquecerse, quitarnos nuestra descendencia, nuestras plumas, comerse nuestra carne como si tal cosa les perteneciera, en fin. Sabemos que es difícil hacer entender a un gato éstas sutilezas. Por eso no estamos apelando a los gatos que poco entienden de razones. Entendemos que la naturaleza del gato es cazarnos. Por eso apelamos al hombre: eduque a sus gatos. Es un ultimátum.

También queremos que se escuche la voz de otras aves. Hay aves que piden más árboles para poner sus nidos y otras que piden parques, hay algunas ideas utópicas como la de que un miembro de cada familia humana, al menos, cada mañana le tire mendrugos de pan a las palomas, pero nosotros no vamos tan lejos.

Dejen de cazarnos. Si quieren seguir escuchando nuestro canto y viendo nuestro vuelo -hablamos por todas las aves-: dejen de cazarnos. No pedimos mucho, pero no podemos seguir arriesgando nuestras vidas inútilmente. Los pollos también están ¡hasta la madre! de ser masacrados por ustedes; les coartan sus vidas. Sus madres las gallinas están con nosotros en franca Rebelión.

Apelamos a su razón pero sobre todo a su sentido humano de la vida. De seguir las cosas como están tendremos que unirnos todas las aves en masa, pelearíamos la ciudad emulando la vieja película de Hitchcock. No quisiéramos dejar de aclarar que no podrán acabar con nosotras, que nos seguiremos multiplicando y construiremos espacios libres de gatos salvajes y tal vez de humanos. Hay espacio para negociar, si nos colocan baños públicos nos comprometemos a no ensuciarlos encima cuando van caminando. Lo confesamos, han sido avisos. No quisiéramos llegar a las instancias antes mencionadas sin antes dialogar.

Atte: Las palomas de la paz y aves en franca rebelión.

14 abril 2011

Las fuerzas creadoras / Edgar Morin


Toda nueva evolución supone una transformación y toda transformación supone una involución, es decir una vuelta a las fuerzas creadoras. Tomemos una metáfora biológica para explicitar nuestros propósitos. Las células madre, que funcionan en el momento del desarrollo del embrión, son capaces de producir los órganos más diversos: tienen la capacidad de ser polimorfas. Nos han enseñado que estas células madre existen también en el adulto, en la columna vertebral y en el cerebro.

Algunos experimentos de laboratorio han probado la capacidad de regenerar un corazón de rata con células madre ya presentes allí. Queremos remarcar entonces que la capacidad de crear algo nuevo existe de manera latente en la humanidad: esta habilidad comprende en sí misma potencialidades genéricas -tomo prestado este término al joven Marx, que hablaba del hombre genérico. En este sentido, puedo afirmar que la humanidad posee cualidades virtuales que están siendo degradadas, paralizadas y reificadas en las civilizaciones. Ésta es la razón por la cual las civilizaciones se han sumergido en situaciones inextricables y la regeneración viene siempre de otra parte(...)

Sabemos que hay que solidarizar el planeta, que hay que terminar con las guerras y reabsorber las desigualdades más chillonas (...) Pero no hay que olvidarse de que estamos en una época en la que hay una inmadurez notable de las naciones, de los estados nacionales, de los pueblos y de los individuos. Es muy difícil perdirle a un Estado nación o a una asamblea de estados nacionales que puiedan privarse voluntariamente de su poder absoluto y transferirlo a una autoridad que sería superior a ellos (...)

Los fenómenos de incomprensión son terribles entre los pueblos, y estos se ven agigantados ni bien surge algún conflicto. Los individuos no han adquirido ese mínimo de aptitud para comprender al otro. Paradojicamente, en algunos casos, entendemos mejor a las civilizaciones lejanas o extranjeras que a nuestros propios vecinos o a los miembros de nuestra propia familia, ya que la incomprensión reina primero en nuestro hogar. Tampoco tenemos la conciencia de una ciudadanía común, que debería hacer de nosotros aquellos ciudadanos de lo que yo llamo "la tierra-patria". La palabra "patria", evoca lo masculino y la paternidad y la tierra nos retrotrae a la dimensión materna que nos ama y que debemos amar(...)

La tierra es una matriz porque la humanidad proviene de una evolución biológica, que ha nacido ella misma de la tierra. Los seres humanos tenemos una identidad común, no solamente compartimos el mismo código genético, la misma capacidad cerebral, sino también las mismas capacidades de emoción, de simpatía, de amistad y entonces de odio. Èsta última noción está íntimamanete ligada a aquella patria, según el teórico Otto Bauer: viene del pasado, està en el presente y es aquello que uno quiere conservar en el futuro. Nuestro destino comun nos es dictado por la era planetaria y sobre todo por las amenazas mortales. Tenemos entonces los ingredientes para una ciudadanía terrestre, pero no tenemos todavía conciencia de ello.

Fragmento del libro: La violencia del mundo

02 abril 2011

Aproximaciones al teatro de la India



Por Vidal Medina

Frente a la perspectiva del pensamiento filosófico dominante en nuestras universidades, particularmente, en las ciencias humanas, influenciadas por la polémica discursiva centroeuropea y norteamericana, hay también otras formas de pensamiento más allá del reduccionismo cientificista y racional, otros universos, cuya comprensión requiere no sólo de nuevas perspectivas de análisis, sino de otra actitud frente a lo otro que desconocemos.
Blanca Solares.

La utopía es la otra cara de la crítica y sólo una edad crítica puede ser inventora de utopías.
Octavio Paz



Introducción:

Fue gracias a una serie de conferencias que impartió Elsa Cross en el Cenidi Danza José Limón, en torno a las artes escénicas de la India , que tuve acceso a una de las teorías estéticas teatrales más interesantes que haya conocido: La teoría de “Rasa”. La palabra “rasa” se traduce literalmente como “sabor”. Nos ha llamado fuertemente la atención que un concepto aparentemente sencillo, se vuelva algo tan elaborado en la India. Las Conferencias de Cross nos introducen a una concepción del arte que linda con lo sagrado pero a su vez lo transgrede: el tema del arte y del teatro en particular no puede ser otro que lo humano. Cito: En la india El drama ha sido aceptado como una forma de arte “total” cuyo argumento permanece unido a la interpretación, el baile, la poesía, la música, la arquitectura, la artesanía, los valores humanos y a prácticamente todo lo relativo a la vida, con el fin de mantener y nutrir un disfrute emocional (rasa) de otro mundo” .

Conviene mencionar que el teatro Hindú guarda ciertas semejanzas o paralelismos curiosos con el teatro griego:

1. Dos grandes epopeyas son la fuente de inspiración de sus poetas. El Ramayana y el Mahabharata, por el lado oriental y la Odisea y la Ilíada por el occidental.
2. En sus incios hay liturgia, rito: El culto a Shiva (Nataraja) dios de la danza. En la India Shiva es el dios de la destrucción y la creación del mundo, en su presentación como Natarja, el dios bailarín-actor: El ser es un actor. El alma es el escenario en que se presenta y sus sentidos los espectadores ; Los griegos tuvieron a Dionysios, dios de la fertilidad y la vid, de la embriaguez y de las festividades de la vida. Es a partir de los ritos dionisíacos que da inicio el teatro occidental.

Es la relación que mantienen con sus dioses y su literatura, digamos su ámbito de los fantástico lo que cambia radicalmente de un hemisferio a otro. Para nosotros, occidentales, la Ilíada y la Odisea son parte de la literatura Universal, no son mexicanos y sus héroes son personajes de ficción; de sus dioses pensamos que son mitos o quizá peor, que nunca existieron, aunque tal vez lo cierto es que ya estén muertos.

En cambio para un hindú, los dioses y personajes del Ramayana y el Mahabharata representan tradiciones vivas: Rama y Hanuman, protagonistas del Ramayana, tienen sus cultos, templos y devotos actualmente. Lo mismo pasa con Krishna a quien se le rinde culto no sólo en oriente sino también en occidente y con Shiva, el más misterioso de los dioses hindús, a quien se le asocia con la creación del yoga y un ascetismo extremo.

La India, la tierra que en verdad buscaba Cristobal Colón cuando descubrió América, es un país que nos muestra, apenas abriendo uno de sus velos, una tradición espiritual antiquísima, viva. Detrás del telón hay hombres y mujeres que viven en un mundo habitado por lo espiritual. Para acercarse a ellos sin ningún prejuicio hace falta tener en cuenta que sus ritos forman parte del carácter sagrado de las acciones en la vida de un hindú.


La teoría del Rasa en Abhinavagupta.

El drama o el poema tiene el poder de elevar al espectador
por encima de su ego limitado y sus intereses prácticos.

Bhatta Nayaka (siglo X)

Al espíritu humano siempre inestable, siempre en movimiento, siempre ávido hay que darle un alimento (las formas), un punto fijo, una imagen muy delimitada pero cuyo sentido trascendente moldeará el espíritu por reflejo y le liberará de las imágenes, toda imagen deberá tener pues un carácter iniciático.
A.K. Coomaraswamy.


Abhinavagupta, fue un sabio hindú que vivió alrededor del siglo X en Cachemira. Monje Shivaíta, ejerció el arte de la crítica, el estudio de la dramaturgia, la poesía sánscrita, y el misticismo. Su teoría de “Rasa” representa la culminación del desarrollo de otras artes paralelas como la lingüística y la filosofía en el medioevo.

Hay que decir que los hindúes conciben el arte como un “yoga”. Yoga quiere decir “unión¨. Es la aptitud para dirigir la mente exclusivamente hacia un objeto y mantener esa atención sin distracción alguna .
El arte, como, de otra manera, la religión, son caminos que conducen a la realización personal. El arte, sin ser necesariamente religioso, pues sus temas son profanos, apunta siempre hacia una trascendencia del propio “ego”. Esta mirada sobre uno mismo es muy hindú: El hombre en contacto con sus ser interior por vía del control de la mente alcanza la calma y el conocimiento. Al enfocar la visión en un solo punto entrena su concentración.

Podriamos pensar que no difiere tanto la práctica artística. Descubrir el motor que impulsa el universo es nuestro estímulo. Enfocarse es el primer paso en el proceso de descubrimiento: una imagen. La aparición de una imagen es el milagro por el cual realizamos los sueños y los deseos se cumplen. Esa aparición a los ojos del artista es la causante de una explosión. Colores, palabras, movimiento pueblan el espacio intangible. Su aparicion en escena es la confirmación de que este no el único mundo.

La ficción involucra al intelecto y a la emoción de los espectadores, pero también al conocimiento intuitivo, es decir al espíritu a un nivel sensorial más sutil. Los hindúes le llaman a este proceso, a esta comprensión total, vivir la experiencia de “rasa”

El término “rasa” también se puede traducir como “goce estético” El teatro debe generar una ley de atracción para que el espectador se involucre en la obra hasta el punto de olvidarse de sí mismo.

Cito: Un contenido poético o dramático envuelve por completo la mente de un lector o espectador perceptivo, y se vuelve para él objeto de una contemplación profunda… Cuando ese lector o espectador perceptivo se encuentra con una obra donde se delinean con precisión las emociones, la emoción misma, libre de sus especificaciones limitantes, se posesiona de él. Entonces la saborea puramente en su ser… Puesto que la mente de todos los espectadores posee un residuo uniforme de impresiones subliminales, todos ellos son capaces de experimentar una aprehensión armoniosa y esta aprehnsión armoniosa y homogénea es en sí misma “camtatkara”: deleite y disfrute incesante. Es una especie única de experiencia, muy diferente de cualquier otra.

Los “rasas” o sabores, no son otra cosa que emociones humanas bien clasificadas e identificadas por Abhinava. Cada “Rasa” o sabor, provoca un estado de ánimo diferente en los espectadores, a los estados de ánimo les llaman “bhavas”.

Lista de “Rasas” y sus respectivos Bhavas

Rasas Bhava

erótico - Deleite
cómico - Risa
patético - Dolor
furioso - Ira
heróico - Heroísmo
temible - Temor
odioso - Disgusto
maravilloso - Asombro
tranquilo - Serenidad


Aunque nos parece a simple vista una visión esquemática del arte no deja de sorprendernos la fecha en que esta estética “moderna” fue concebida: el siglo X de nuestra era conocido como el siglo de oro de las artes en la India, La ciudad de Cachemira vio florecer ciertamente una gran cultura. Hoy Cachemira es una ciudad peleada por musulmanes, cristianos e hindúes, se encuentra en guerra y de ésta estética pionera y muy avanzada para su época, ya casi nadie habla.


Aunque el deleite estético es intínsecamente amoral, las configuraciones objetivas que Rasa evoca deben estar fundamentadas en nuestras experiencias y recuerdos compartidos del mundo real, ya que nuestras actividades: placer sexual, poder- seguridad-riqueza, obligaciones sociales o religiosas y salvación, son traducciones de nuestras disposiciones emocionales básicas. Al evocar rasa, inevitablemente se introducen en la representacion preguntas sobre la ética. Se generan emociones poderosas a través del conflicto de valores y de su resolución; inevitablemente los valores personales del espectador colorean su percepción implicando o facilitando la identificación con los protagonistas, tan cruciales para la evocación del pretendido rasa..

Conclusión.

Rasa es un término complejo. Degustar la obra requiere de una capacidad receptiva extraordinaria por parte del espectador. Pero también interviene por parte de la obra un compromiso. El alimento y no sólo el hambre es lo que hace al apetito. Un apetitoso manjar, será degustado solo si es, en primer lugar, delicioso. “Ver” y “Oir” no son suficientes. Hace falta una disposición de ánimo especial para desaparecer y permitir que otro mundo se nos venga encima.

El teatro pone en movimiento el ciclo de la vida y de la muerte y lo renueva en cada representación. Cuando en escena aparece “lo otro”, la “otra voz”, como diría Octavio Paz, todo se transfigura, todo es y no es al mismo tiempo. El teatro acontece frente a un espectador, pero al mismo tiempo lo captura. El teatro, similar a un hoyo negro, traga la materia que tiene frente a si. Lo que se abre con el telón es la gran boca de lo inefable, de ese vacío primordial por el que pasa la vida. El teatro entonces se convierte en mundo, es la confirmación del mundo y su utopía. Es una utopía porque inventa realidades y es tambien un sacrificio porque es producto de una colisión voluntaria: el silencioso público que observa la representación del dolor o del deleite erótico, es a la vez la víctima que será sacrificada. La obra es un monstruo que devora a quien la contempla y el espectador es su alimento.

Ponencia escrita para el IX Encuentro Nacional de Escritores de Tierra Adentro, Tepic y Santa María del Oro, Nayarit, Octubre de 2009.


Notas:
1. Elsa cross. El arte de la India. Incluído en el libro: Raíces míticas y rituales de la estética y las artes escénicas en India, Grecia y México. INBA, Casa del Teatro, Quinta del agua ediciones. 2006.
2. Sunthar Visuvalingam. Hacia una apreciación integral de la estética de Rasa. Revista Sarasvati.
3. Shiva sutras. Parte III. Sutras 9, 10 y 11. http://yogahoy.blogspot.com/2011/01/shivaismo-de-cachemira-filosofia-para.html
4. Patanjali. Yoga Sutras.
5. Elsa Cross cita a Raniero Gñolo. Idem P.p.40-41.
6. http://www.elmundo.es/elmundo/2010/09/13/internacional/1284390608.html
7. Sunthar Visuvalingam. Idem.

29 marzo 2011

Posturas de urgencia

Por Vidal Medina

Respuesta a este post de edgar favela: http://parqueterminal.wordpress.com/2011/03/28/las-limitaciones-de-la-critica-ii/

Edgar, tu texto es contundente. Puedo decirte que una cosa es repetir o corroborar esquemas impositivos verticales y otra muy distinta simplemente aislarse, auto-marginarse. Entre esas dos fronteras debe haber un equilibrio para no quebrar nuestra relación con la realidad.

De eso también estamos hablando, estamos en un momento en que las instituciones han perdido peso, ahí están pero han perdido peso, no podríamos aunque lo quisiéramos re-establecerlas, van en picada. Las cosas se desdibujan y se reconfiguran, hay desorden. La sociedad tampoco tiene rostro, habría que inventarlo, no tiene rostro. Escucho posturas tan encontradas en círculos aparentemente pequeños que tiendo a pensar que incluso las ideas de tiempo lineal y espacio-geográficas que utilizamos para pensar el mundo ya han cambiado y debemos establecer otras posturas para entender nuestra realidad. Me encuentro con quienes apoyarían la intervención extranjera pero al mismo tiempo votarían por la izquierda, a quienes todo les parece un circo pero lo platican riendo y banalizándolo, a quienes todos los días en sus casa, en sus hogares, no paran de hablar de lo mismo y al mismo tiempo tienen que salir a trabajar pero le dan vueltas a un sólo discurso.

Sí, la ciudad está muerta de miedo y me parece que ese es uno de los temas de fondo, por otro lado la violencia sí está creando públicos… Decir que es una ciudad agónica no es una crítica sino una forma de entender las cosas.

Ante esto recuerdo el texto de Antonin Artaud que habla de una ciudad tomada por la peste. Los habitantes pierden toda capacidad humana de comunicarse, de establecer cualquier tipo de vínculo. Asisten al desgarramiento mismo de sus bases culturales, sociales y humanas. Artaud veía los límites del hombre. La imagen de crisis es siempre una imagen de creación. Me gusta pensar en esa imagen porque radicaliza las cosas y lo saca de antemano a uno de su zona de confort.

Hoy la peste no está muy lejos de mi casa. Aunque también hay corrientes vitales, grupos de personas organizándose, asociaciones civiles, activistas, pequeños empresarios independientes en el barrio antiguo o tampiquito… no los podemos negar…

La ciudad también se reconfigura a sí misma y no le podemos exigir algo que no puede dar, o algo que nunca será. También se forma por pequeños círculos, células que se tocan en ciertos puntos.

Cuestionar las viejas estructuras existentes o las relaciones con el poder me parece necesario, Edgar, pero también siento que es ir de la mano con la corriente natural de las cosas, se están cayendo, establecer nuevas posturas y canales es tarea de cada uno, -en este sentido es tarea de todos-. Pero no puedo hablar por otros, ni convocar a nadie a otra cosa que mi a trabajo. Es en el único sentido en que puedo contestarte ya que de otro modo me desviaría, no del tema, que es precisamente la crítica, sino de mi verdadero papel en este enjüage.

Olvidamos a veces, Edgar, que muchos artistas venimos de la base social, somos parte de esta ciudad. A mi me ha costado entender cómo funcionan las cosas aquí, siempre parece que algo se cuece bajo el agua, siempre. Por eso celebro tu postura clara y frontal. Una postura de urgencia, así clara y frontal, es la que deberíamos adoptar ante lo que nos acontece. También creo que para establecer la crítica y cuestionar la forma y el fondo de las cosas hay que estar cada uno en su elemento. Mi material es la escritura de ficción. Busco espacios para la convivencia, para eso escribo, sería mentir si dijera que no me importa lo que el otro piensa, “el otro”, el que no conozco, ese “cualquiera” me es muy importante, pero es tema de otro artículo. Celebro el diálogo.