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24 mayo 2021

El relato según LEGOM




La Dramática descriptiva de LEGOM es un método práctico; útil, tanto para el maestro como para el dramaturgo que quiera poner en práctica los conceptos y ejercicios que plantea. El libro resume, de igual manera, muchas de las discusiones que se han tenido sobre estructura dramática y narraturgia en este país al menos desde 2006.

LEGOM se enfoca en la iconicidad del relato, alejándose del camino lingüístico planteado por Barthes; comenta a Genette, para quien todo empieza con Platón cuando separa Lexis, la forma de decir, de Logos, que designa lo que se dice. La clásica división teórica de conceptos que conocemos como imitación, mímesis y relato, diégesis no apunta a definir géneros. Lo que nos dice LEGOM es que ambas son representaciones de la misma cosa, pero con un grado de acercamiento y de calidad distinto.

Para Luis Enrique la materia prima del relato es la historia, que siempre viene de lejos y de la que sólo nos importan fragmentos significativos; por otro lado el relato es narración, lexis, una forma de decir, que en el caso del drama se presenta de manera sincrónica con la realidad del espectador y que suele representarse por medio del diálogo y en secuencias. Este momentum no es otra cosa que un acontecimiento elegido de la trama de la historia para contar el relato, es decir, para verlo desplegarse frente a nosotros y poder asirlo con los ojos de espectador. 

El relato es una trasposición de imágenes, más o menos nítidas, y entre más nítidas y elaboradas mejor; de ahí que la palabra descriptiva de su dramática designa un método que deconstruye su objeto, llámese personaje, trama o situación, y lo atomiza en unidades con las que podemos trabajar a detalle. En el caso del personaje son retratos, líneas de tiempo, dinamismo y cambio. En algunos aspectos nos recuerda a Lajos Egri, con la notable diferencia de que LEGOM trabaja con la secuencia y otras complejidades como el movimiento del personaje o lo que él llama el ser y estar del personaje.
Resumiendo, LEGOM trabaja con conceptos que creemos conocer pero les da vuelta y vaya que los aclara para los efectos prácticos de la escritura.

¿Quieren merecer el sexo y las drogas de las que gozaron Bukowski y todos los escritores famosos? Paguen. Lean la Dramática descriptiva de LEGOM, que además es un bonito libro; ya si quieren aplicar los conocimientos del Maestro, o no, es cosa suya. Lleguen a sus propias conclusiones. 

Por mi parte celebro que por fin existe una preceptiva mexicana de alto nivel que plasma con claridad envidiable una teoría del relato que no sólo enriquece a Genette, Luz Aurora Pimentel o al mismo Aristóteles, sino que además, por si fuera poco, sirve para escribir dramas.

VM.

Ficha: Dramática descriptiva: la arquitectura del relato. Luis Enrique Gutiérrez Ortiz Monasterio, Ediciones El Milagro, marzo 2021.

01 enero 2021

Sobreviviendo al 2020.

Entramos de golpe a una nueva etapa de la humanidad. El encierro que nos impuso la pandemia por un lado incrementó la soledad y la depresión y por el otro permitió que muchas herramientas tecnológicas pudieran ser aprovechadas para seguir comunicados. También hubo una intensificación de las relaciones. Se crearon nuevas interacciones entre personas. Los que eran cercanos se volvieron habituales. La distancia se convirtió en un factor para el necesario convivio en las nuevas condiciones. Aparecieron nuevos agentes y otros se borraron del mapa.


Es como si la nueva y obligada configuración permitiera la creación de patrones en los que, entre otras cosas, se cayeron las caretas de la hipocresía y al mismo tiempo se establecieron límites. Por un lado crecen las posibilidades de ser víctimas de fraude por comprar en tiendas fantasma online, -me pasó-, y por el otro se reducen las posibilidades de mentir. Las verdades florecen en las redes sociales. Nada, ni el fraude, es ocultable.


El 2020 tuvo varias etapas. En un primer período se nos reveló la mortalidad y el miedo ante ella. Se dibujaron arquetipos y comportamientos sociales que nos recordaron a la Edad Media por el tratamiento fatalista por un lado y hedonista por el otro, que se vio reflejado en la gente que se aglomeraba para comprar cerveza y rollos de papel, como si fuesen insumos de primera necesidad en el fin del mundo.


En esa etapa algunos dramaturgos de todo el mundo: El Colectivo Iberoamericano de dramaturgos en Red, nos propusimos re-pensar los cuentos del Decamerón de Bocaccio para escribir obras durante el encierro y solventar con la escritura y eventos en streaming el período más crítico que nos haya tocado vivir. 


Durante estos meses, como muchos de ustedes, dejé de ver a mi familia y mis encuentros se redujeron drásticamente a una o dos personas esporádicamente. Se intensificó el trabajo en casa; las clases y juntas online ocuparon todo mi tiempo.


En una segunda etapa, digamos por el mes de junio, volví a las calles. Comencé por frecuentar a personas que vivían en un radio de 2 kilómetros de mi casa. Usé preferentemente la bicicleta y traté de evitar las aglomeraciones del transporte público. Las vacaciones agudizaron la crisis económica. En este punto muchos tuvimos que reinventarnos. Algunas personas quienes poseían o poseen herramientas técnicas o saben de oficios tuvieron mayor capacidad para sobrellevar la crisis. Ante la reducción drástica de los ingresos, la técnica o la creatividad fueron su salvaguarda. 


Entre mis amigos y familiares, quienes no fueron despedidos sufrieron reducción del salario. Los pequeños negocios entraron en quiebra. En ese panorama el sector cultural prácticamente entró en paro, salvo honrosas excepciones y obviamente la vía virtual y con los pocos apoyos existentes, pero en un contexto de incertidumbre total. Los artistas y la gente que no goza de contrato ni de prestaciones o seguridad social tuvieron y tienen que sobrevivir con las herramientas a la mano y muchas veces con ayuda de amigos y familiares.


El último período de la pandemia, digamos de septiembre para acá, ha habido una leve recuperación económica y también una adaptación progresiva pero muy lenta a las condiciones ideales. Hasta ahora las medidas adoptadas por gobierno y ciudadanía han resultado ser ineficaces. Se siguen tomando decisiones que favorecen a un sólo sector económico en detrimento de muchos otros. En este sentido tenemos que aceptar que tenemos todavía mucho por aprender en la construcción de ciudadanía y de mecanismos para poder influir en una mejor toma de decisiones.


En este 2020 se intensificaron las redes de diálogo y los colectivos de trabajo se definieron como espacios de posibilidad y resistencia. Ya hablé del Colectivo Iberoamericano de Dramaturgos en Red cuyas obras escritas tuvieron un ciclo de lecturas dramatizadas en Atenas y participaron en el Festival Iberoamericano de Dramaturgia del Confinamiento en Caracas, por mencionar solo dos de las experiencias exitosas del colectivo, que este año disparó sus actividades, alcance y número de colaboradores.





En el 2020 también perdimos a familiares, amigos y colegas. Se nos adelantaron en el camino muchos artistas, como mi amigo José Luis Diaz, el genio, o el actor de teatro Fernando Leal, entre muchos otros. Mis condolencias a todas las familias que hayan sufrido la pérdida de algún ser querido este año.


Quienes seguimos vivos nos podemos llamar sobrevivientes del 2020, un año que le cambió la cara al mundo. En adelante nos corresponde pensar en construir mejores condiciones que las que hubo antes de la crisis. Si algo podemos aprovechar de este año, es que al visibilizarse muchas de las desigualdades sociales existentes ya no tenemos pretextos para no abogar por incorporarlas a una agenda que procure erradicarlas.


El que viene para México es un año electoral en el que habrá que trabajar para sensibilizar a los políticos ante la crisis humanitaria y estar muy atentos para no caer en los engaños de sus acostumbradas promesas de campaña.


En tiempos en los que es más difícil ocultar las cosas, tendríamos que habituarnos a participar más activamente en la evaluación a los políticos y sobre todo a sus políticas. Pero ese es también un deseo para el 2021.  


Que el 2021 sea un año para reforzar los vínculos que hemos creado y para sumar fuerzas en la búsqueda del bien común. Que haya salud, trabajo en equipo y fraternidad.


Vidal Medina

01/enero/2021


22 mayo 2020

Revolución, esclavitud y cyborgs, o el virus del fin del mundo




Hace pocas semanas, mi hijo, quien tiene sólo 12 años, me dijo que estábamos viviendo la segunda revolución mexicana, a eso agregó que China será la próxima potencia económica que nos esclavizará a todos, y remató su exposición afirmando categóricamente que dentro de 100 años sólo los cyborgs poblarán el mundo.

Revolución, esclavitud y cyborgs. Los traduzco como: desobediencia social provocada por la desigualdad económica, vigilancia extrema y avances tecnológicos. 

Recordé las ficciones distópicas de Ray Bradbury, Farenheit 451; y de H. G. Wells, La guerra de los mundos; narrativas que daban cuenta de los totalitarismos del siglo XX y que de alguna manera regresan al imaginario colectivo en este segundo decenio del XXI.

Por otro lado he advertido, en charlas con distintas personas y en mis talleres de dramaturgia, que hay una plaga de sueños apocalípticos. Muchas personas están soñando con el “fin del mundo”. Se trata sin lugar a dudas de un “virus” inoculado a través de las pantallas de cine y de televisión: películas como Los juegos del hambre parecen dar cauce a la insatisfacción a través de ficciones en las que los oprimidos luchan contra sus opresores en guerras encarnizadas y mediáticas.

No podemos negar que hay insatisfacción social, injusticia y muchos muertos en México, (Por violencia principalmente) pero es sintomático que no estemos imaginando soluciones alternativas a estos problemas, sino una revolución o el derrocamiento del gobierno.

El capitalismo salvaje es el enemigo a vencer, pero en lugar de imaginar economías emergentes estamos pensando en levantamientos armados, y eso es preocupante.

En México hay muchos muertos y desaparecidos, pero también hay reclamos por ello; hay injusticia, pero también cuestionamientos al sistema judicial. La impunidad es vasta, pero también es evidente que ya no permanece oculta. Hasta hace unos años en Monterrey las personas que marchaban contra la inseguridad se contaban por cientos. Hoy suman miles.

Esto evidencia que algo ha cambiado ya. Hay un cambio de conciencia. El poder de organización es mucho mayor que antes gracias a las redes sociales, aunque las redes bien puede volverse en algo inocuo y vacío, sin embargo, bien utilizadas, pueden ser herramientas de organización social.

El cambio de paradigma es también es una consecuencia de las leyes de la física. En mecánica existen pesos estáticos y dinámicos. Los pesos estáticos están en reposo; un peso dinámico, por ejemplo, con el tiempo puede vencer la base que lo soporta. Algo así nos está pasando. Ya no soportamos más el peso de las desigualdades sobre las que están sostenidas la economía y la política.  

Pero también es cierto que las marchas no solucionan los problemas.
Si ser artista es pertenecer a una élite dotada con oídos para escuchar el canto del universo, como apunta Joseph Campbell, es también urgente que asumamos que el teatro que hacemos no puede seguir separado de la naturaleza, de los problemas sociales ni de las comunidades más vulnerables.

También tendríamos que practicar y generar economías emergentes para estar realmente en resistencia respecto al capitalismo más salvaje, esto implica también nuevas formas de producción del arte.

¿Cómo nos vamos a relacionar con quienes han crecido en un entorno violento y tienen instalado el chip de la revolución armada? ¿Cómo, después de años consecutivos de violencia y desigualdad vamos a plantarnos ante la sociedad para contarles una historia? ¿Qué historia les vamos a contar y desde dónde?, ¿cómo relacionarnos con los jóvenes supervivientes de las guerras de pandillas y cárteles, o con los familiares de las víctimas por atentados o desapariciones? y por último, pero no menos importante, ¿qué es la rebeldía actualmente? o más bien, ¿qué debería ser?

En nuestra relación con esas preguntas y en las respuestas que demos a ellas a través del arte, es que podremos darle la vuelta a las narrativas del fin del mundo, y hacer posible todavía la ficción en este siglo.

03 marzo 2020

Carta abierta





Al Sr. Gobernador. Ing. Jaime Rodríguez Calderón.
Mtro. Ricardo Marcos González, Presidente de CONARTE.
Dra. Melissa Segura Guerrero, Secretaria Técnica de CONARTE.
Alejandro Rodríguez Rodríguez, Director de Desarrollo y Patrimonio Cultural de CONARTE.
Al Pleno del Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León.
A la Comunidad de Galeana, N.L.

P R E S E N T E.-

Por este medio les comunicamos el presente informe, resultado de la visita que realizamos, en calidad de ciudadanos y consejeros de CONARTE, a la Esfera Cultural de Galeana, ubicada en Carretera a 18 de Marzo S/N, entronque al Ejido a Brownsville, frente a la Prepa No. 4.
El señor Eduardo Sánchez Bazaldúa, Director de la Esfera Cultural Galeana, nos invitó amablemente a la Mtra. Maru Ayala (vocal de Danza), al Mtro. Vidal Medina (vocal de Teatro) y al Lic. Fernando Galaviz (vocal de Literatura), con el fin de hacernos saber sus inquietudes y puntos de vista y para servir de mediadores entre ellos y el Consejo del cual formamos parte.
En la visita al municipio de Galeana, nos sentamos con algunos miembros de la comunidad, artistas y promotores culturales locales, tuvimos varias mesas de diálogo, y pudimos palpar de primera mano y escuchar de viva voz sus impresiones y experiencias. Resultado de nuestro diagnóstico, y con fundamento al Art. 2o., Art. 3o. incisos II y V y Art.15 de la Ley que crea el CONARTE; el Art. 14 inciso I y III del Reglamento de CONARTE,  Art.2, incisos II, IV,V y Art.5, Art. 11, incisos II y XI; Art.13, Art. 15 y Art. 18 inciso V de la Ley General de Cultura y Derechos Culturales, y del art. 3 párrafo 12 de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Nuevo León, elaboramos algunas observaciones y recomendaciones, que son las siguientes:
Descentralizar la Cultura es uno de los objetivos más loables que se ha trazado esta administración. Sin duda que la construcción de las Esferas Culturales es la materialización de un aspecto importante en el camino a alcanzar ese objetivo, ya que se cumple con uno de los derechos de las comunidades a tener acceso a la cultura, lugares de esparcimiento, convivencia y aprendizaje. El edificio de la Esfera Cultural Galeana es un logro material, una inversión palpable; los equipos son nuevos, el teatro es nuevo y tiene una iluminación natural bellísima; las bibliotecas, el estudio de grabación, todo es impecable. En cuanto a las instalaciones no hay nada más qué decir, salvo quizá, que todo aquello está vacío. Las actividades son muy pocas, casi nulas, y el grueso de la comunidad no conoce la esfera o no está interesado en sus actividades.


Un punto medular en la fallida relación entre Conarte y la población de Galeana es el error de enfoque, ya que desde la Institución se tiene la idea de “re-educar” a la gente para integrarlos a una forma de hacer las cosas que les es extraña y extranjera. Esto ha provocado un choque de visiones que ha trascendido hasta convertirse en un conflicto laboral: Eduardo Sánchez Bazaldúa, coordinador de dicha esfera, nos ha comentado que ha solicitado computadoras e internet, porque no tiene ninguna PC y son indispensables para trabajar, así como insumos diversos como agua, y materiales de los talleres y no ha tenido respuesta de CONARTE(…) Incluso algunos funcionarios de CONARTE no le responden los correos que envía y uno lo ha bloqueado de Whatsapp(…) Por lo anterior no tiene el apoyo de la institución ni de los funcionarios de CONARTE. Por otro lado, siempre según Eduardo Sánchez, la creación de los talleres depende de la autorización de personas ajenas a la comunidad, y las inquietudes y necesidades de la misma no han sido escuchadas, ni por Azahar Hernández Enríquez, anterior directora de dicha Esfera, quien fue reubicada como JEFA DE CONTENIDOS en Conarte, pero tampoco por el Lic. Pedro Silva, JEFE DE OPERACIÓN, ni por el Lic. Alejandro Rodríguez, ya que todos los proyectos y planes de trabajo que manda el mencionado Director de la Esfera son bloqueados o simplemente no le contestan los correos.
Apreciamos que no se están tomando en cuenta las inquietudes y necesidades de la comunidad de Galeana, ni a sus artistas y líderes naturales, quienes expresan que no se sienten alentados para trabajar en los talleres y programas de la Esfera Cultural Galeana, y algunos incluso se sienten rechazados. Su exclusión contraviene el espíritu mismo del proyecto y violenta su derecho a participar de manera activa y creativa en la cultura, ya que el estado debe “Establecer los mecanismos de acceso y participación de las personas y comunidades a las manifestaciones culturales” y “Conferirle a la política pública, sustentabilidad, inclusión y cohesión social con base en criterios de pertinencia, oportunidad, calidad y disponibilidad”. (Artículo 2, inciso II y artículo 3 respectivamente de La Ley General de Cultura y Derechos Culturales).
Han fallado los mecanismos de participación ciudadana. En Galeana hay jóvenes raperos, poetas, promotores culturales, artesanos locales, pintores y escultores en ciernes; gente con deseos de hacer obras de teatro, de aprender a bailar o a escribir, pero lamentablemente no están siendo invitados a participar y además se les imponen trabas y cercos burocráticos. Por ejemplo, a los artistas de Galeana que desean impartir talleres se les exige asistir de manera obligatoria al DIPLOMADO EN MEDIACIÓN CULTURAL Y ARTÍSTICA COMUNITARIA, mismo que tiene lugar en la Escuela Adolfo Prieto, en la ciudad de Monterrey, lo que les implica serios gastos de traslado, sin considerar que se trata de gente de escasos recursos y pertenecientes a un poblado rural.
En dicho taller han aprendido procedimientos específicos de la metodología de Conarte, y han formalizado sus cursos de acuerdo al llenado de ciertos formatos, pero aun así sus propuestas son rechazadas.
Preguntando a gente en la calle o en restaurantes, la mayoría de ellos no saben que ese edificio nuevo, La Esfera, es un Espacio Cultural. Nos comenta Eduardo Sánchez que en una ocasión colocó una manta en un lugar visible para darle publicidad a un evento de la Esfera, y gente de CONARTE la quitó.
Creemos entender que el enfoque de Conarte y el de Alejandro Rodríguez, como responsable del proyecto, es atender las problemáticas sociales de la comunidad como podrían ser el alcoholismo, la drogadicción o la violencia intrafamiliar, por mencionar algunas, y en este sentido entendemos el enfoque social del proyecto, pero sin una integración en la comunidad será imposible siquiera pensar en cualquier tipo de resultado o programa exitoso.
La postura de Conarte presenta un programa profesional diseñado por especialistas en mediación cultural colombianas y argentinas, su experiencia de campo y académica no es cuestionable, aunque como sabemos, el diseño no se realizó en campo, no hubo entrevistas con pobladores, ni investigación en Galeana, ya que como hemos sostenido, los talleres se llevaron a cabo en la ciudad de Monterrey.
Existe la creencia, porque eso parece, una creencia, de que un esquema, un mismo esquema puede funcionar en todos los lugares en los que se aplique sin tomar en consideración las diferencias y la diversidad de cada comunidad.
Esto se puede corroborar, por ejemplo, con dos materias primas que abundan en Galeana y que no han sido tomados en cuenta en ningún taller o programa cultural de la Esfera: el nogal y el alabastro.
En Galeana abundan los desechos del árbol de nogal, mismos que podrían ser aprovechados para construir muebles y objetos útiles y de larga duración y en cambio los pobladores los usan para hacer leña, constituyendo un “desperdicio”. Algo parecido ocurre con el alabastro, que abunda en dicha entidad y que bien aprovechado podría constituir un medio de subsistencia a quienes aprendieran a trabajarlo.
En cambio, no existe un solo programa o taller dentro de la Esfera que contemple el alabastro o el desecho de nogal.
Un programa cultural bien enfocado en identificar las necesidades y el uso de los recursos propios tendrá mucho mayor alcance en el largo plazo y también impacto directo en el corto, y podría cubrir varias áreas de desarrollo en Galeana. Facilitar técnicas y herramientas de trabajo cubriría un área artística: escultura, grabado, moldeado, tallado, carpintería, etc; y otra económica: la venta de figuras y muebles que representaría un ingreso directo.
Otro ejemplo son los Chicaleros, los danzantes que integran la Danza de los Chicaleros y cuya tradición se remonta a más de cien años. ¿Qué tendrían que re-aprender los Chicaleros? ¿Qué tanto sabemos nosotros de ellos en términos de festividad, espectáculo callejero, danza folclórica o documento etnográfico?
En el rubro cultural, como en el humano, cualquier acercamiento tendría que hacerse con respeto, al suelo que pisamos, a su gente y a sus costumbres; siempre con el ánimo de intercambiar saberes, experiencias, puntos de vista; y con la encomienda de facilitar el espacio de trabajo, los recursos disponibles y procesos creativos.
Una palabra clave aquí y que vemos ausente del proceso es: Adaptación. La adaptación proviene de la biología, los seres nos adaptamos al medio ambiente, los animales también lo hacen por supervivencia, es un mecanismo de la vida para preservarse. En este sentido toda política cultural debería ser diseñada o adaptarse al medio ambiente al que representa. Para edificar un edificio solo hace falta dinero, pero para crear una relación hacen falta meses, a veces hasta años de trabajo. La confianza hay que ganársela.
Esto nos lleva a concluir que el proyecto de la Esfera Cultural de Galeana, y lo que de él emane, debe considerar los usos y costumbres de la comunidad de Galeana, su riqueza cultural y humana, por todo lo cual,

RECOMENDAMOS:
a)   Que se convoque a una junta extraordinaria del comité que programa actividades en Esfera de Galeana, en el que estén presentes Ricardo Marcos González (Presidente de Conarte), Melissa Segura Guerrero (Secretaria Técnica), Alejandro Rodríguez (Desarrollo y Patrimonio Cultural), Eduardo Sánchez Bazaldúa (Director de la Esfera de Galeana) así como de los promotores culturales o artistas que él considere pertinentes; que estén presentes también Azahar Hernández Enríquez (Jefa de contenidos), Pedro Silva (Jefe de operación), Óscar Dávalos (vinculación comunitaria) y Edgar Ramón Ramírez, (coordinador de las tres Esferas Culturales), con el fin de que la institución, las autoridades de CONARTE correspondientes, se sienten con el coordinador de la Esfera de Galeana, tengan estrecha comunicación, limen sus asperezas y trabajen de forma conjunta y coordinada.
b)   Que los vocales convocados por Eduardo Sánchez Bazaldúa, seamos invitados a participar en dicha junta extraordinaria, en nuestro rol como mediadores del proceso, y como una instancia de vigilancia ciudadana para la transparencia del mismo.
c)    Que las dos partes, CONARTE y el Coordinador de la Esfera de Galeana coordinen un programa de inclusión de artistas y promotores culturales de la comunidad, que elaboren convocatorias públicas para los ciudadanos.
d)   Que CONARTE y el Coordinador de la Esfera de Galeana elaboren juntos un programa eficiente de difusión y comunicación para que la comunidad de Galeana conozca mejor la Esfera, así como sus eventos y actividades.
e)   Que CONARTE capacite al actual Coordinador, como es debido, como debe hacerse, en los diversos temas que son de su competencia. Salvo, Eduardo Sánchez, ningún coordinador de los centros culturales adscritos a CONARTE tienen limitada su facultad, su atribución y su responsabilidad de decidir con libertad y criterio, sobre los talleres, cursos, festivales, conferencias, eventos culturales, que deben autorizarse en sus espacios.
f)     Que CONARTE y el coordinador de la Esfera de Galeana se coordinen y elaboren políticas culturales considerando las características particulares e identidad cultural de la comunidad de Galeana.
g)    Que elaboren encuestas a los ciudadanos de Galeana para saber lo que piensan y buscan en torno al tema de cultura, y que CONARTE elabore políticas culturales y programas en la Esfera que incluyan la participación activa e incluyente de la comunidad, artistas y promotores culturales de Galeana.
h)   Detectamos que en la IV Reunión Ordinaria del Consejo de CONARTE realizada el 20 de noviembre de 2019, cuando presentaron a los coordinadores de las Esferas Culturales de El Carmen y de García, Eduardo Sánchez no fue invitado, por lo cual, solicitamos que CONARTE invite y lleve a Eduardo Sánchez Bazaldúa, coordinador de la Esfera de Galeana, a una próxima Reunión Ordinaria del Consejo de CONARTE con el fin de que tome la palabra y que los consejeros se informen cabalmente de la realidad y de las áreas de oportunidad que existen en la citada Esfera.
i)     Que CONARTE y el coordinador de la Esfera de Galeana fomenten proyectos culturales autogestivos que apoyen al desarrollo económico de sus habitantes. Esto conforme:
·                         Al artículo 5 de la Ley General de Cultura y Derechos Culturales.
·                         A la definición de la aspiración y ejes de diagnóstico en arte y cultura del Plan Estratégico para el Estado de Nuevo León 2015-2030.
·                         Al objetivo de desarrollo cultural y creativo del Plan Estatal de Desarrollo 2016-2021 del Gobierno del Estado de Nuevo León.
La palabra fracaso asoma, si no se toman en cuenta las inquietudes de los pobladores de Galeana, es decir, los “supuestos” beneficiarios del proyecto cultural.
En definitiva es Conarte quien cuenta con los recursos financieros e intelectuales para llevar a cabo el objetivo principal de las Esferas Culturales, que no es el de llevar el arte del centro a la periferia, o no únicamente, sino descentralizar la cultura, o mejor dicho, crear nuevos Centros Culturales, nuevos Intercambios Culturales.
La esfera de Galeana bien podría convertirse, bien administrada y encaminada y por supuesto con programas bien ejecutados, en un Nuevo Centro Cultural del Sur de Nuevo León. Y en este sentido la Esfera Galeana tendría que manejarse como un lugar estratégico y no simplemente como una sucursal de CONARTE.
Construir una casa o esfera de la cultura en un poblado no nos da derecho a imponer una idea de cultura; nos obliga, eso sí, a un diálogo franco y sincero con la comunidad, nos obliga a establecer una relación de confianza que nos permita trabajar y enriquecernos mutuamente.

A T E N T A M E N T E

Mtra. Maru Ayala, Vocal de Danza
Mtro. Vidal Medina, Vocal de Teatro
Lic. Fernando Galaviz, Vocal de Literatura

Consejeros vocales del Pleno del Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León

Monterrey, Nuevo León a 19 de febrero de 2020.

13 febrero 2020

El canto del macho cabrío

Es un atributo de los dioses renacer del sacrificio.
En el arte de la alquimia es divino el sufrimiento.
Mi corazón sangrante arranco en juramento.
Y en la bandeja pongo la tragedia a tu servicio.

Sublimando a la bestia dejaré un legado.
Una canción a la fugacidad de la existencia.
Del viejo Sátiro la danza en la conciencia.
Del arte mayor cuando está siendo forjado.

Renuncio a tu presencia.
A la imaginación que de ella emana.
Renuncio a ti, ilusión, dulzura inmerecida.
Puerta que no crucé. Puerta prohibida
Adiós espera vana.

Despojado de todos mis recursos para ser amado
Tengo que aprender a construir en otra parte ese futuro.
Esa vida mejor que merecemos y que existe en algún lado.
Ese sitio hermoso que podemos compartir, estoy seguro.


Vidal Medina
11 de febrero, 2020.























05 febrero 2020

El cubo suspendido

El cubo parlante está dictando a estas teclas articulen una sombra en ángulos perfectos

La sombra que proyecta es el reflejo gastado de las frases

Lo que ves y lo que escuchas

Habla de omisiones profundas

De palabras proyectiles que no son lanzadas pero explotan dentro

De promesas irrisorias y de estar aparte.

Yendo hacia la construcción oscura que los hombres han creado.

Siguiendo el camino con paciente obediencia, sin lanzar el grito.

Habla de que abriste puertas en tu frenesí veloz de comer del mundo lo intangible;

de que no has detenido tu camino y hay pasillos luminosos en que la gente conversa y sonríe, dicen que han abierto puertas que deberías conocer, llevan a pasillos luminosos en que la gente como ellos conversa con ellos de otras puertas y de construcciones que los hombres han creado y a pesar de la luminosidad que los ciega son oscuros.

Habla de una calle en la que estuviste parado, quizá en el centro de la acción más importante del día, pero la atención fue llamada en un extremo izquierdo, justo frente a ti, y el centro entonces, por razones que el cubo esconde, cambió de lugar secretamente.

Y dice que la realidad es la excepción de la poesía. Que es un engaño. Un mal nombre Un título erróneo. Que no es lo que creemos sino el peso insoportable de la figura geométrica perfecta de cuatro ángulos cerrados;

Y que los círculos, las repeticiones, los volver, los otra vez, están gastados de tanto no existir y repetirse en puertas abiertas que llevan a pasillos luminosos que son oscuros.

Es tan fuerte que no puedes dormir Te arrebata del cansancio.

¿Acaso crees que yo digo lo que lees?

No te engañes ni quieras abrir puertas.

Los corredores han sido tomados por partículas de recuerdos que se amontonan y se confunden con las voces que se amontonan y se confunden en tu cerebro, y son recuerdos que nunca existieron, que fueron heredados de los hombres que hicieron construcciones.

Y dice el cubo: Tengo la impresión de que no lo has dicho todo

Por eso escribo largo

Por eso retengo mi figura sobre ti Oscurezco tu camino y mi peso es la herencia de mis frases.

¿Y tú crees que yo me entrego en cada línea queriendo agotar un aliento que no me pertenece, verter la vida en pocas frases?

Es el cubo infame y suspendido que aparece entre las mesas y los besos

Y eres tú, el otro.

Es tu sueño y pesadilla. Bebes la cerveza oscura Hablas la palabra sin querer aparecer detrás de ella.

Corres entre pasillos dentro de casonas construidas de mármol Las columnas parecen ser avisos de curvaturas que llevarán al exilio y a la paz. Pero continuas buscando en los espejos que la visión cambie. Cuando ya las frases sólo son trozos y vestigios de lo que habla el cubo y que está velado

Las articulaciones ya han sido nombradas. Eres un transcriptor de la sombra que posa sobre ti.

El silencio y la omisión no te salvarán.

No llegarás a la frontera caminando, ni gritando.

Ni siquiera llegarás al monumento de piedra que se yergue al pie de una construcción de metal hecha por el hombre en un tiempo presente que tú no recuerdas.

No llegarás ni a una pregunta. Se amontonarán las imágenes y las entradas, se confundirán con los recuerdos.

Vendrán las voces nuevamente y hablarán en una mesa de estar sentados bebiendo cerveza y no decir palabra.

Hablarán de una calle antigua construida hace unas horas en la que estás parado frente al atractivo principal de tal modo que a la izquierda queda el centro en el que estás y que ahora es un extremo.

Hablarán de palabras proyectiles que han explotado dentro de ti, propiciando revoluciones sempiternas, De palabras proyectiles que no lanzaste porque no eres homicida.

Hace calor y no sabes dónde estás y esa sensación de algo que se mueve sobre ti, ese peso que supones tiene cuatro ángúlos perfectos y no sabes dónde está y por qué lo sientes; te guía hacia un camino señalado por estatuas blancas que podrían ser los interlocutores que a diario te cuentan sus historias circulares que son todas mentiras. Porque aquí no existen los círculos sino la geometría perfecta del peso que sientes sobre ti.

No quieres voltear.

Temes que haya algo suspendido justo encima de tus pasos.

Temes que sea un cubo. (Texto de Vidal Medina, inédito. 1999. "La Caja Negra"