
La vida es un viaje finito interminable. Somos, estamos hechos de infinito, de probabilidades infinitas. Caemos, abrimos puertas, andamos los caminos, los hacemos al andar. Una y otra vez nos re-inventamos. Vale la pena renovarse o morir, renacer o morir… atreverse a ser, a pesar de cualquier idea negativa que cruce la cabeza. Atreverse a ser y a pensar. Perder el miedo. Cruzar las grandes aguas. Es preciso cruzar las grandes aguas.